domingo 22/5/22

El Inbiotec es un centro sin ánimo de lucro que «desde 2010 no recibe ayudas directas», como subrayan los propios trabajadores. Sí consiguió fondos Feder para construir y amueblar el edificio actual. También subvenciones nacionales y autonómicas para equipamiento. Un aparato para proteómica (espectómetro de masas) costó más de 300.000 euros. «Pero tras la crisis de 2008 hubo grandes recortes en ciencia», lamentan los investigadores Antonio Rodríguez y Alberto Sola, quienes revelan que el instituto se ha financiado en la última década a través «de los proyectos de I+D y de los contratos y servicios con empresas o con otros centros de investigación». Valoran que a pesar de esas dificultades facturara en los cuatro años anteriores a la pandemia casi tres millones de euros. Después llegó el ejercicio en blanco por culpa de la emergencia sanitaria y un agujero en las cuentas de 200.000 euros, que obligó a la sociedad a pedir el concurso voluntario de acreedores el pasado 30 de abril, cuando se inició la cuenta atrás para este centro puntero en su campo con casi tres décadas de trayectoria. «Sin apoyo estructural de las instituciones —la Junta debería ser la primera— es muy complicado que un centro así se mantenga. Eso lo saben todos. Lo que lleva a que ‘Unos por otros, la casa sin barrer’», lamenta Antonio Rodríguez.

Un solo aparato costó 300.000€