martes 3/8/21
Alta Velocidad

La solución de 1960 para el puente de Trobajo desata una tormenta política

La idea de demoler y rearmar el puente de Párroco Pablo Díez enfrenta a partidos y colectivos vecinales
Una referencia del puente que Adif va a demoler para ajustar la altura al AVE. RAMIRO

Las urbes desarrolladas pisan y circulan sobre la losa que integra el ferrocarril del siglo XXI; Trobajo del Camino tiene que saltarlo sobre una estructura de la década de los años sesenta del siglo anterior.

La comparación permanecía solapada hasta que el pasado miércoles, el director general de Adif Alta Velocidad desató la caja de los truenos de las infraestructuras y el agravio territorial, de las inversión y las soluciones, según se localice el beneficiario. El puente de Trobajo va a caer, pero se reconstruirá para mantener la fórmula de la permeabilidad actual, un paso elevado que guarda el visado de las estructuras de la época del Movimiento; de otra forma, el puente de Trobajo se va a demoler para adaptarlo al gálibo que exige la horma de la Alta Velocidad para encajar el altura la toma de la catenaria; pero va a renovar el concepto permeable que rige desde la época franquista.

Ahí toda la evolución prevista, que se sucede como un comentario en boucle a lo largo de los tres kilómetros de secuencia ferroviaria que comprende la traza de vía de alta velocidad León-Asturias a lo largo del municipio de San Andrés.

El puente de Trobajo del Camino es ya el principal escollo para afrontar el avance de la alta velocidad al norte de la capital leonesa; porque las declaraciones del director general, que se ceñían a la muerte y resurrección del paso elevado, reabre la polémica que ya planeó el pasado invierno en torno a las alternativas para evitar la vía y tren sin renunciar a la movilidad. Entonces, un movimiento de cintura y reflejos políticos del gobierno municipal de San Andrés y sus más estrechos asesores técnicos bastó parta aplacar las disensiones; debilitadas, también, porque el silencio oficial de Adif daba aire a cualquier expectativa. El director general de Alta Velocidad agotó todo el margen de tregua.

De otro tiempo
Un montón de tierra en mitad del tercer núcleo de población de León fue la fórmula del siglo pasado

Polémica en cadena
La confirmación de los planes de Adif levanta recelos políticos sobre la integración del tren

Ya hay movimientos en el municipio de San Andrés para frenar cualquier prolongación de estructurar en paso elevado; desde el PP, que ayer cargó con dureza contra la solución por considerar la caduca; desde la UPL, que no admite otra alternativa a la traza del tren que el soterramiento.

La montaña de tierra que encaja los tirantes y tableros del puente comienza a compararse en la red con las modernas soluciones que se oponen a este decimonónica manera de vadear las vías; hay referencias de un paso inferior localizado en Salamanca, con sus soluciones peatonales y de tráfico en una misma propuesta. Hay otras, sin llegar hasta Holanda u otros puntos de centro europa, que unifican en paso inferior el tráfico para permitir la continuidad del ferrocarril a nivel.

En el caso de Trobajo, las posiciones se comenzaron a enquistar hace unos meses; cuando se propuso relegar los paso elevado, contra el criterio del Ayuntamiento y del Adif, donde hay una corriente técnica que aboga de forma abierta por descartara los puentes; y la demolición de la vieja pasarela de Miguélez dejó al descubierto la brecha por la que se podía enhebrar el paso deprimido.

La solución de 1960 para el puente de Trobajo desata una tormenta política