miércoles 19/5/21
Tribunales

El sospechoso del crimen de La Sal se queja de «un cúmulo de coincidencias»

«Yo no lo maté ni estuve allí, pero el único testigo que me avalaría murió en un accidente»
El acusado, a su llegada a la Audiencia. JAVIER CASARES / EFE

El acusado por el crimen del barrio de La Sal rechazó haber apuñalado de muerte a un jubilado que paseaba con su esposa a la puerta de su casa en el barrio de La Sal la noche del 19 de agosto de 2017 y achacó a «un cúmulo de coincidencias y mala suerte» el hecho de que se le haya acusado de la autoría del suceso, por el que el Ministerio Fiscal propone para él una pena de 27 años de prisión, como supuesto autor de sendos delitos de asesinato y robo con violencia.

«No lo maté, no estaba allí y no tengo nada que ver con este asunto», manifestó a preguntas de su letrada, después de que inicialmente se negase a declarar, en protesta por la negativa de la magistrada presidenta a permitirle utilizar la palabra antes de que comenzara el interrogatorio. La fiscal había asegurado en su exposición inicial que el procesado era un «sin alma» y molesto, quiso tomarse la réplica aún cuando su propia letrada le advirtió que el sistema procesal español (el investigado es venezolano) no permite esta posibilidad. La Policía Nacional tuvo que intervenir para tratar de calmarlo, y decidió no retirarle las esposas. Fue un momento de mucha tensión, por la vehemencia con la que se empleó el investigado: «Tengo derecho a que me escuchen y a que se sepa que lo que digo no es mi verdad, sino la verdad. Yo no fui y me van a arruinar la vida y a mi familia».

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«Esto es un cúmulo de mala suerte. Hay una persona que podría demostrar que yo estaba en su casa en el momento del crimen, pero ese amigo falleció después en un accidente de tráfico y ya no se puede hacer nada», aseguró. También achacó a circunstancias similares el hecho de que aparecieran en su poder el móvil del fallecido, de que cerca de la escena del crimen se localizara un teléfono propiedad de su compañera sentimental (una vecina que presenció los hechos aseguró en la instrucción que vio cómo se le caía del bolso al autor del crimen) y que en sus bolsillos estuvieran un paquete de chicles y un pen drive que el asesinado portaba entre sus pertenencias en el momento en el que recibió el ataque que acabó con su vida.

Otra versión nueva

La letrada defensora recordó a su cliente que había ofrecido otra versión diferente en su primera declaración tras ser detenido: «Estaba bajo los efectos de lo que había tomado», se justificó. La abogada solicita la libre absolución de su cliente: «Todo se ha encaminado a cerrar el caso como fuera y rápidamente para demostrar que León sigue siendo una ciudad segura». Lo avala según ella el hecho de que la viuda señalara como autor a otro individuo en la primera rueda de reconocimiento. También lo sustenta el hecho de que no hubiera una sola salpicadura de sangre en las ropas del acusado. «Hay casos en los que un jurado a condenado a un inocente y le ha hundido la vida», recordó en referencia al caso de Dolores Vázquez.

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