viernes. 02.12.2022

Para explicar por qué se ha llegado a la situación actual, la presidenta se remontó ayer al nacimiento de Gersul en noviembre de 1997. Relató de forma pormenorizada el camino recorrido por el consorcio hasta la inauguración del CTR de San Román de la Vega en septiembre del 2004 y, sobre todo, incidió en una fecha clave que marca el antes y el después en la gestión política y económica de esta entidad.

Un acuerdo aprobado por unamimidad en la asamblea de Gersul el 19 de mayo del 2005 eleva el canon que el consorcio paga a la UTE legio VII por tonelada de basura tratada de los 29,60 euros a los 44, un incremento de prácticamente el 50% que «rompe todas las previsiones con las que se había fijado la tasa para cobrar el recibo y comienzan los desfases».

A este hecho hay que añadir el sobrecoste del complejo del CTR y todas sus plantas satélite (de los 45,9 previstos a los 58,9), más la morosidad de los ayuntamientos que aún no han pagado la llamada solución transitoria. Actualmente deben 14,3 millones: 11,4 el Ayuntamiento de la capital, 2,1 San Andrés, 318.000 Villaquilambre y 339.000 el resto. También hay que sumar la inversión necesaria para sellar los depósitos de balas de basura de Santa María del Páramo y Ferral, algo más de diez millones.

Igualmente, la presidenta puso de relieve dos errores que a su juicio cometió la Diputación en este proceso: aceptar la recaudación de la tasa y permitir que el escudo de la institución provincial apareciera en los recibos.

«Los ciudadanos sólo ven eso y nosotros hemos puesto la cara, pero no estamos dispuestos a que nos la partan». Señaló como un hecho insólito que la Diputación cobre estos recibos. «No pasa en ninguna parte, en todos los sitios son los ayuntamientos los que se encargan».

Reiteró una y otra vez que todos los acuerdos en el asunto del tratamiento de los residuos han sido tomados por unanimidad de todos los partidos. «En este tema ahora hay mucha demagogia, deslealtades y elucubraciones ante un problema gordísimo».

La subida del canon a la empresa un 48% por tonelada tratada disparó el déficit