miércoles. 30.11.2022

El colapso del sistema sanitario durante los meses más duros de la pandemia disparó el número de quejas tramitadas por el Procurador del Común a lo largo de 2020. Más de la mitad de las 2.224 reclamaciones relacionadas con el área de Sanidad y Consumo correspondieron a las «deficiencias» detectadas en las zonas rurales, principalmente por el cierre de los consultorios en León, el colapso de las líneas telefónicas o la ausencia de médicos.

El balance anual del organismo supervisor que ayer entregó Tomás Quintana al presidente de las Cortes, Luis Fuentes, refleja de forma clara en sus 690 páginas los problemas derivados de la telemedicina, que provocó en la provincia un aluvión de denuncias.

El Procurador abrió al respecto varios expedientes para alertar de la ausencia de personal facultativo los días de consulta en la localidad leonesa de Castropodame y en los núcleos urbanos de Matachana, Calamocos, San Pedro Castañero, Villaverde de los Cestos, Turienzo o Viloria. También denunció en un escrito de finales de septiembre que en Turcia llevaban desde marzo sin atención. En Liegos, «la situación no era mejor». El expediente 4429/2020 evidenció que no se había producido la reapertura del consultorio con el argumento de la imposibilidad de garantizar en el mismo dos circuitos de pacientes. Y en Riaño, Burón, Maraña o Acebedo no había transporte público» para ir a la consulta a pesar de que sí se prestaba el servicio. Por esta causa se interpusieron 177 quejas en la Gerencia de Salud. Eso mismo se repitió en San Martín de Cueza o en Santa Cristina de Valmadrigal. «Los datos que nos han venido llegando durante todo el último semestre de 2020 no han sido tranquilizadores», reconoce el Procurador del Común en su último informe

En este sentido, y tras analizar cada caso concreto, sobre los que emitió sendas resoluciones, el organismo que dirige Tomás Quintana reclamó un estudio exhaustivo de las necesidades de cada zona y abogó por el uso de los consultorios locales como recursos sanitarios que mejoran el acceso a una atención cercana.

Desde la Consejería de Sanidad respondieron que se «ha recuperado en la medida de lo posible la atención presencial, si bien ha de hacerse primar la telefónica por motivos de seguridad del usuario y del profesional».

En términos generales, de las 6.248 quejas recibidas el año pasado, 1.766 estuvieron relacionadas con la crisis sanitaria provocada por el virus, lo que representa el 28,27% del total. Por procedencia geográfica, la provincia de León nuevamente se situó en primer lugar, con 1.759 reclamaciones, seguida en orden decreciente por Burgos, Palencia, Soria, Valladolid, Zamora, Segovia, Ávila y Salamanca.

Atendiendo a las áreas temáticas, la de Sanidad y Consumo tramitó 2.224, quejas. Fue donde más incidencia hubo, por delante de Educación (1.826) Familia, Igualdad de Oportunidades y Juventud (468), Empleo Público (397), Administración local (388), Hacienda (215), Medio Ambiente (207), Fomento (197), Industria, Comercio, Empleo, Seguridad Social y Prestaciones (127), e Interior y Movimientos Migratorios (82), Cultura (48), Justicia (42) y Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (27 quejas).

La telemedicina provoca un aluvión de quejas al Común