domingo 26/9/21
Anteproyecto de ley

No tener protección de una institución se tipificará como violencia de género

La Junta añade cuatro nuevos casos en los que se apreciará maltrato contra las mujeres
Mujeres participan en una concentración de repulsa. JUANJO MARTÍN

Pedir protección familiar por violencia machista, que no se conceda y eso derive en maltrato será una forma de violencia institucional, uno de los cuatro nuevos tipos de violencia que recoge el anteproyecto de la nueva ley que tramita Castilla y León y que también incluye más medidas para recuperar a los maltratadores y una red específica para las más vulnerables.

La Junta de Castilla y León presentó ayer la nueva ley, que sustituirá a la de 2010, que nace del consenso del diálogo social y el tercer sector, y que pretende ser un referente nacional en cuanto a las nuevas formas de violencia que recoge, con un modelo que pasa de uno asistencialista a otro que busca recuperar la normalidad para las maltratadas con su inserción en la sociedad.

Novedades

Agresión digital, violencia vicaria, de segundo orden y omisión institucional son las nuevas formas

La norma tipifica cuatro nuevas formas de agresión: la digital y tecnológica; la vicaria, que se ejerce sobre hijos y otros familiares; la de segundo orden, sobre personas que apoyan a las víctimas; y la institucional, entendida esta última como «las acciones u omisiones que se realizan desde la administración pública con el fin de diferir, obstaculizar o impedir el acceso a derechos para una vida libre de violencia».

También transgénero

La nueva ley incluye a las mujeres transgénero, niñas, adolescentes, los hijos de las maltratadas y los familiares de hasta el segundo grado de consanguinidad que convivan con ellas y además las mujeres castellanas y leonesas retornadas, que hayan sido víctimas de violencia de género en otro país.

Otras opciones

Maltratar a una persona que apoya a una víctima también será considerado violencia machista

Este anteproyecto de ley, en el que han participado 78 organizaciones y un centenar de profesionales, con 70 artículos, una disposición derogatoria y dos finales, tipifica cuatro nuevas formas de violencia de género y actualiza otras para adecuarlas a la realidad social.

Ciberdifamación

Además de la violencia institucional destaca la digital, que incluye el ciberacoso; las ciberamenazas; la ciberdifamación; la pornografía no consentida; los insultos y el acoso por motivos de género; la extorsión sexual; el control o espionaje a través del móvil y cualquier herramienta digital (redes sociales, webs, foros, correo electrónico, aplicaciones de mensajería instantánea…); la difusión de datos personales o documentos íntimos en la red; la coacción para obligar a la víctima a facilitar claves personales; la usurpación de su identidad en línea, y las amenazas de violación y de muerte.

Beneficiarios

La nueva ley incluye a los hijos de las maltratadas y los familiares de hasta segundo grado

Otra de las modalidades introducidas en el texto legislativo es la violencia vicaria, la «que más duele», dijo la consejera de Familia, Isabel Blanco, y que es la que se ejerce sobre los hijos, familiares y allegados a la mujer, «sean menores o mayores de edad, por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aún sin convivencia, con la finalidad de causarles perjuicio o daño».

Casos sangrantes

Isabel Blanco, consejera de Familia, reconoce que la violencia vicaria «es la que más duele»

La última tipología es la violencia de segundo orden, que incluye los actos de violencia física o psicológica, represalias, humillaciones y la persecución ejercidas sobre las personas que apoyan a quienes sufren la violencia de género, así como las acciones que impidan la prevención, detección, atención y recuperación de las víctimas.

No tener protección de una institución se tipificará como violencia de género