domingo. 29.01.2023

«La Religión no tiene cabida en la escuela, ésta tiene que ser neutral. Tiene que educar en valores universales como la convivencia, la ética o la moral», explica la presidenta de la Felampa, Engracia Prieto, quien remarca que el nuevo currículo «es adoctrinamiento y pura catequesis». Una de sus principales críticas es que se equipara esta asignatura «a otras de corte científico. Esto es un retraso, porque los centros educativos tienen que ser integradores y esta asignatura rompe con todo ello». Prieto apuesta por derogar el tratado que tiene España con la Santa Sede desde 1979 «porque no es posible que otro estado tenga competencias educativas fuera de su territorio» y también critica que los profesores de Religión sean elegidos directamente por el Obispado, «sin que las administraciones tengan nada que ver en su pruebas de idoneidad o pasen por unas oposiciones». Engracia Prieto, presidenta de la federación que aglutina a las asociaciones de padres y madres de la provincia, apunta que la Conferencia Episcopal «representan una confesión religiosa e imponen la religión católica» y por este motivo, señala que los rezos, de cualquier religión o confesión, «tienen que realizarse en los centros que cada una tiene para su culto. En el colegio no tienen cabida porque marca diferencias entre los estudiantes y los centros educativos deben ser un ambiente neutral que permita las relaciones en un marco pleno de igualdad y libre de cualquier condicionamiento». Por este motivo, incide en que las religiones deben enmarcarse en el ámbito familiar y remarca que de alguna manera, sería positivo explicar a los alumnos «el estudio de las religiones como un hecho cultural y como un marco de referencia histórica», aunque siempre lejos del «adoctrinamiento».

«Tiene que estar fuera del aula»
Comentarios