viernes 20/5/22

El turismo rural de Castilla y León ha iniciado una discreta mejoría en sus previsiones económicas a lo largo de 2014 después de varios años de estancamiento. La mayoría de las asociaciones provinciales del sector apunta a un avance tanto en el número de pernoctaciones como de turistas, aunque aún siguen notando los efectos de la crisis.

En la provincia de León no atraviesa ni mucho menos su mejor momento. La Asociación de Turismo Rural ‘Montaña de León’ no sólo hace un balance muy negativo de 2014 en el que, sin cifras todavía reales, se estima hasta en un 40 por ciento el descenso en ocupación con que se cerrará el año, sino que también se augura que esta tendencia se mantendrá también en 2015 porque no se vislumbra una recuperación en el sector.

Había llamadas

Desde esta asociación, José Luis Díez recuerda los momentos más álgidos del sector cuando el flujo de llamadas era continuo, algo lejano a la realidad actual. «No hay llamadas ni trabajo» y los pocos turistas acuden a las llamadas de promociones y atraídos por la bajada de precios y por las ofertas de última hora. Mientras que hace un tiempo el turismo que recibían los entornos rurales de la provincia de León procedía de forma mayoritaria de Valladolid, Madrid y País Vasco, en la actualidad se mantiene de manera más ligera la afluencia de estas zonas, aunque ha crecido el turismo con gente de la propia provincia.

No hay dinero

Todo ello se atribuye a la situación económica actual en la que «no hay dinero», lo que lleva a los ciudadanos a prescindir de este tipo de viajes a pesar de que «el turismo rural sale relativamente barato», reconoce Díez, que puntualiza que el precio de la gasolina es un inconveniente también. «Antes la gente se hacía dos o tres escapadas al año, y ahora hace una o ninguna», lamentó. «Nos está afectando muchísimo, y puentes que eran buenísimos se han convertido en un fin de semana, y a duras penas», concluyó su opinión.

El turismo rural deja un balance negativo en la provincia en el año 2014
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