miércoles 28/10/20
Apertura de fronteras

El turismo rural no se ve competitivo frente al norte por la falta de promoción pública

Aletur exige a la Junta que lance ya la campaña para pelear en igualdad de condiciones con Asturias, Cantabria y La Rioja
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Dos personas entran en una casa rural de León. JESÚS F. SALVADORES

Asturias, Cantabria y La Rioja aventajan a la provincia en la carrera por captar el mayor número de turistas rurales tras la apertura de las fronteras el próximo domingo 21 de junio. León «llega ya muy tarde». La denuncia la hace el secretario de la Asociación Leonesa de Turismo Rural (Aletur), Jesús del Río, que enfría las expectativas respecto a un verano que «será flojo», avisa.

La «mayoría» de los 150 alojamientos asociados «continúan sin actividad porque dependemos, sobre todo, de clientes de Madrid y de Castilla y León. Sería ridículo abrirlos cuando no se puede viajar», señala.

Prevé que la onda expansiva de la pandemia alcance también al mes de julio. «Hay muy pocas llamadas y casi ninguna reserva», lamenta el representante de la patronal, que critica la postura de las administraciones públicas respecto a la promoción de este tipo de turismo. «Parece que no interesa», matiza.

«Hay mucha incertidumbre en el sector porque aquí no se han hecho los deberes. Asturias, Cantabria y La Rioja, que son competidores nuestros, empezaron la promoción de sus destinos hace más de un mes. Tienen presencia en los portales más relevantes de internet y están en las marquesinas, por ejemplo, de Valladolid», aclara Del Río, quien no entiende como la Junta «retrasa hasta el 24 de junio» su campaña.

«Las estadísticas demuestran que las reservas se hacen con un mes y medio de antelación», recuerda el secretario de Aletur, que tampoco deja en buen lugar a la Diputación. «Tres cuartos de lo mismo. Hemos perdido el verano», reitera. «Hay que hacer una página web como dios manda para potenciar la provincia como un destino atractivo, teniendo en cuenta nuestra opinión», apunta Del Río, que describe un panorama bastante turbio para los miles de propietarios que dependen de esta actividad. Al menos a corto plazo.

Cincuenta noches

La ocupación media en este tipo de alojamientos turísticos fue del 16% el año pasado

«Dicen desde la Junta que Castilla y León es líder en turismo rural. Eso es una gran mentira. Seremos los primeros en número de alojamientos, pero en ocupación, con un 16% anual, es decir, cincuenta noches al año, estamos a la cola», subraya el representante de Aletur, quien considera que no compiten en igualdad de condiciones frente a los territorios del norte, «identificados por los turistas como destinos de calidad gracias a las campañas y a la inversión en publicidad que se hacen desde las instituciones. Aquí, de momento, nada», insiste Del Río, consciente de que el turismo rural es una opción más segura, frente a hoteles ubicados en áreas urbanas, para disfrutar de las vacaciones mientras el Covid-19 siga activo, pero, «por lo que he podido constatar», mucha gente «prefiere irse al sur o al Levante, cerca de la costa», asume.

«Las llamadas que nos entran, principalmente, son de personas que quieren alquilar las casas como si fuera una segunda residencia, por quincena o meses, a un precio muy reducido. Aquí pagamos unos impuestos y tenemos muchos gastos», recuerda Del Río, que confía en que «agosto sea bueno, como todos los años», pero con un mes fuerte el turismo rural no será rentable.

Hay en estos momentos más de 500 alojamientos esparcidos por toda la provincia. «En enero tuvimos un 7% de ocupación y en febrero, un once. Llevamos cerrados desde mediados de marzo y eso son prácticamente seis meses sin ingresos, pagando autónomos, luz o internet», concluye.

El turismo rural no se ve competitivo frente al norte por la falta de promoción pública