lunes 24/1/22
ciberastorga1
La antigua estación de tren era el lugar propuesto para acoger el Centro Europeo de Ciberseguridad. RAMIRO

León no encuentra un hueco en el mapa de Europa. La Comisión Europea no ha elegido a la ciudad como sede del Centro Europeo de Competencia Industrial, Tecnológica y de Investigación en Ciberseguridad. La votación realizada entre los embajadores ante la UE de todos los países miembros descartó la candidatura apoyada en el Incibe. Las oficinas de la antigua estación de Renfe de la calle Astorga, donde se hubieran trasladado los 55 altos funcionarios de la plantilla, no se convertirán en el referente para la gestión de los más de 4.000 millones totales de la estrategia ideada para que los 27 estados desarrollen las iniciativas de lucha contra la ciberdelincuencia en colaboración con la industria. Al final Bruselas y Bucarest pasan a la segunda ronda como  opción para quedarse con este organismo.

En la primera votación Bruselas logró 8 votos y Bucarest 6 votos, pasaron ambas a segunda votación. El resto de candidatas obtuvieron los siguientes votos: Vilnius 5, Luxemburgo 3, Varsovia 2, León 2, Munich 1. Las cuatro quedaron eliminadas de la carrera por acoger el centro de ciberseguridad.

En la segunda ronda ha sido Bucarest la ciudad que ha sumado más votos, y que finalmente centrará las actuaciones en ciberseguridad de la Unión Europea. 

La elección hace que la candidatura leonesa se quede en el camino junto a Vilna, Luxemburgo, Varsovia y Munich y, finalmente, Bruselas. León no logró el respaldo a la importancia de su ecosistema en ciberseguridad, promovido alrededor del Incibe y con las aportaciones de la Universidad y el 'hub' de empresas innovadoras del sector, ni tampoco halla respuesta a su estrategia de venderse como un enclave marcado por la despoblación en el que la UE plasme su apuesta por descentralizar las instituciones. 

Los países han primado la oferta de las otras dos ciiudades. De nada sirvió el documento promovido por el Gobierno de España que defendía que «León cumple con todos los requisitos y tiene unas ventajas competitivas inmejorables». En su extensa argumentación, el informe vendía que la ciudad está «preparada para albergar de inmediato la sede, en un edificio privilegiado ubicado en el centro de la ciudad», la antigua estación del tren de la calle Astorga, con «más de 2.000 metros cuadrados» libres, además de que abundaba en «las excelentes comunicaciones». Por tren hay apenas «dos horas con Madrid», donde está el aeropuerto de Barajas, y por avión en hora y media con Barcelona, lo que multiplica las opciones de conexión.

Frente a las grandes ciudades, la candidatura apostaba por «generar riqueza y bienestar en lugares menos habitados y contribuir a la sostenibilidad y la reducción del impacto ambiental». El argumento exhibió a León como una ciudad en la que «el tiempo al trabajo es de 16 minutos», muy por debajo de los «42 de media europea», lo que permite «ahorrar 8 días en transporte al trabajo al año», y ofrece que el coste de vida medio es de 1.076 euros, un 19% menos que Madrid, un 26% que Bruselas y un 325 que Munich. «Es un excelente lugar para vivir y trabajar», subraya la misiva de Sánchez, que incide en «la calidad de vida» y el entorno natural, además de que apunta que hay 34 escuelas bilingües.

La baza del Incibe

El documento se recreó además en la importancia del Incibe, resaltó la relevancia del ecosistema de ciberseguridad, insistió en el «fuerte apoyo institucional» y el «enfoque estratégico en la atracción de talento, industria y tecnología», publicitó la «excelente conectividad digital» y recordó que «León ha sido seleccionado en los últimos años por diversas entidades de investigación, públicas y privadas, para la ubicación de su sede y, desde allí, la promoción y desarrollo de su proyectos y prestación de servicios a nivel internacional».

El centro, como expone la Comisión Europea, servirá para "facilitar el trabajo de la Red de Centros Nacionales de Coordinación" y también "brindar apoyo financiero relacionado con la ciberseguridad de los programas Horizonte Europa y Europa Digital". Estad dos líneas se desarrollan en una serie de objetivos entre los que figuran "contribuir al despliegue de la última tecnología en ciberseguridad, apoyar a las empresas emergentes y a las pymes de ciberseguridad, mejorar la investigación y la innovación en ciberseguridad y contribuir a cerrar la brecha de habilidades en ciberseguridad". Los responsables comunitarios apuestan por que el nuevo organismo "alimentará la comunidad de competencias en ciberseguridad, impulsando el programa tecnológico de ciberseguridad y facilitando el acceso a los conocimientos especializados reunidos de este modo». Para lograrlo, ejecutará, «en concreto, las partes pertinentes de los programas Europa Digital y Horizonte Europa, asignando subvenciones y efectuando contrataciones», dentro de un presupuesto de más de 2.000 millones de euros de la UE que deberá ser complementado con otros tantos por parte de los estados miembros"

La UE rechaza la oferta de León para acoger el Centro Europeo de Ciberseguridad
Comentarios