jueves. 09.02.2023
Imagen de la recreación de la primera parte del trabajo.

La puerta trasera del corredor de Feve, ese espacio olvidado que tenía más encomienda que aislar el recorrido del tren, se hará fachada. Un largo mural de 75 metros, al norte de la tapia de la iglesia de Las Ventas, justo hasta la aparición del primer bloque de edificios altos, en la que los artistas leoneses Sergio González y David Esteban, integrantes del estudio Arte 84, recrearán con espray la historia de la ciudad. El recorrido que va desde la Legio VII Gémina hasta el Musac, con monumentos e iconos entre los que se intercalan referencias a la historia ferroviaria que se cuelga de los vagones del Hullero, que tomarán asiento en los muros de los inmuebles que van desde el número 80 hasta el 100 de la avenida Mariano Andrés. La propuesta con la que han conseguido la concesión del concurso impulsado por el Ayuntamiento para poner en valor este espacio urbano, dotado con 1.000 euros y el coste de los materiales.

La idea partió como un homenaje «a la historia de León», en el que «el componente lúdico se une además a un aspecto pedagógico», resume Sergio González, quien abunda en que el trabajo de diseño les ha llevado a documentarse y elegir «los hitos, representados con grandes detalles», que consideran que «son los más importantes». «Se trata de que todos los ciudadanos conozcan las referencias históricas de la ciudad e incluso los inmigrantes, que pueden no saber nada de ello, aprendan de dónde se viene», explica el grafitero, quien se extiende en que las imágenes de San Marcelo, San Isidoro, San Marcos, la Catedral y el Musac se tejen junto a «celosías para evidenciar la etapa musulmana», así como elementos como «el carbón y los mineros, que han sido fundamentales en este siglo», o incluso «el Camino de Santiago y la Semana Santa».

El mural —en el que prevén emplear dos meses de trabajo y alrededor de 300 botes de espray sobre pintura plástica de exterior— busca «dar un poco de color y alegría con un golpe de vista» a una zona de «traseras semiabandonadas de un barrio un poco dejado, más si cabe en esta zona descampado». «Yo vivo ahí y, aunque algunos lo ven incluso como peligroso, es un barrio bueno, quizá más pobre, que tiene un poco de todo y merece una intervención artística y cultural», relata Sergio González, quien estos días expone su trabajo en Espacio Vías.

La toma del espacio por parte de los artistas del grafiti, menospreciado por actos gamberros, para que las traseras de Feve sean un escaparte de la ciudad.

Unas traseras de escaparate