viernes 4/12/20
Educación

La Universidad emplea un código QR para poner cerco al covid en las aulas

La información a través del móvil permite saber quién ha asistido a cada una de las clases
Un alumno de la Escuela de Ingenierías Industriales, Informática y Aeroespacial escanea su código antes de entrar. JESÚS F. SALVADORES
Un alumno de la Escuela de Ingenierías Industriales, Informática y Aeroespacial escanea su código antes de entrar. JESÚS F. SALVADORES

Tener un control exhaustivo de todos sus alumnos y profesores, saber en qué aulas están y qué posibles contactos han podido tener es uno de los objetivos del código QR que emplean gran parte de las facultades y escuelas de la Universidad de León, tanto en Vegazana como en Ponferrada, para poner cerco al covid y evitar que se disparen los contagios dentro de las aulas.

El «sencillo sistema», como explica la vicerrectora de Actividad Académica, Nuria González, fue una de las propuestas lanzadas desde el Rectorado dentro su protocolo covid, que después cada centro ha ido adaptando o desarrollando en función de sus necesidades.

Medidas eficaces

Profesores y alumnos deben escanear el código por si fuera necesario realizar un rastreo

Cada vez que el alumno y el profesor entran a un aula universitaria deben escanear un código QR y rellenar un sencillo formulario en el que indican la clase a la que asisten, la hora y la asignatura.

«La idea surgió de las recomendaciones del ministerio con el objetivo de controlar qué alumnos estaban cerca de otros y saber los contactos estrechos, además de conocer quién está en clase con un sistema eficaz y sencillo», señala la vicerrectora, quien avanza que, de momento, no han tenido que recurrir a esta información —que especifican que tiene carácter confidencial— porque en las aulas de los dos campus universitarios los positivos han sido externos, además de que los «contactos estrechos, en los que no hay ni mascarilla ni distancia social, en las aulas no existen porque se cumplen todos los protocolos», especifica Nuria González, quien añade que el código estaba pensado inicialmente para rastrear en caso de que alguien comenzará a tener síntomas dentro del aula. «Algo que no se ha dado porque todos se quedan en casa si se encuentran mal».

Uno de los primeros centros en instalar el código QR fue Agrícolas. El director de la escuela, Pedro José Aguado, concreta que «funciona bien y es muy cómodo», a pesar de que en algunas ocasiones «hay que recordárselo a los alumnos, hay que insistir un poco».

Este código QR se suma a la numeración de los puestos en las aulas, para que el estudiante siempre se siente en el mismo lugar y tener «un máximo control» de lo que sucede en el aula, sobre todo en caso de que fuera necesario rastrear los contactos. Además, el sistema implantado también permite saber quién falta a clase, para poder contactar con él por si fuera un contagio y se necesitara tomar alguna medida.

En Agrícolas el código para escanear se ha colocado en las zona de acceso a las aulas, mientras que otros centros como Industriales o Económicas, el código también se ha instalado directamente en las mesas que van a ocupar los alumnos. De hecho, cada uno de los centros ha ido desarrollando su código para adaptarlo a sus necesidades a partir de una aplicación desarrollada por la Universidad de León. Además del código, los alumnos pueden rellenar el formulario a través de un link.

«La presencialidad está adaptada y las universidades son seguras», remarca el vicerrector de Profesorado y rector en funciones, Miguel Ángel Tesouro, en relación a todas las medidas que se han ido tomando, para recordar, que, por si acaso, los centros se están implicando y aprovechando y reorganizando las clases «para ganar todo el tiempo posible por si llega un nuevo confinamiento».

La Universidad emplea un código QR para poner cerco al covid en las aulas