jueves. 29.09.2022
Contaminación sonora

La Universidad mide el ruido en viviendas cercanas a seis aeropuertos del Mediterráneo

Consigue su segundo contrato con Aena para promover el aislamiento acústico y mejorar la habitabilidad en entornos de contaminación sonora

Vuelven al Mediterráneo con sus equipos de medición para analizar el impacto sonoro que sufren los habitantes de viviendas próximas a media docena de aeropuertos de ese litoral. El Laboratorio de Acústica Aplicada de la Universidad de León consigue un nuevo contrato con Aena para realizar estas labores en inmuebles cercanos a los enclaves aéreos del Levante (Valencia y Alicante-Elche), Barcelona y Baleares (Palma de Mallorca, Ibiza y Menorca). En todos ellos ya realizaron en el anterior contrato similares trabajos, que ahora completarán con más viviendas analizadas por el impacto del ruido de las operaciones de los aviones que sufren cada día. El único aeropuerto que ya no aparece en la lista actual, y que estuvo en la del anterior encargo de la sociedad pública, es el de Sabadell. El contrato, rubricado en 2020, tiene una vigencia de cinco años, se desarrolla en UTE con la empresa Incosa por un importe cercano a los dos millones.

Se trata, como explica el director del Laboratorio, el profesor Jesús Cepeda, de ensayos acústicos acreditados por el sello de calidad ENAC. Son viviendas que se hallan en la conocida como huella acústica que expanden a su entorno los aviones en sus despegues y aterrizajes. «Con nuestras mediciones determinamos el nivel de ruido en estos inmuebles que se encuentran cercanos a los aeropuertos».

Estas viviendas fueron construidas antes de que las seis infraestructuras aéreas estuvieran en sus actuales emplazamientos y el estudio se realiza en aquellas que lo solicitan a Aena. Las mediciones se focalizan en dormitorios y salones, aunque también tienen en cuenta fachadas y cubiertas.

Enclaves aéreos
Barcelona, Valencia, Alicante-Elche, Mallorca, Menorca e Ibiza son las áreas de acción de la ULE

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Los datos, una vez recabados sobre el terreno, forman parte de un informe, elaborado en la sede del Laboratorio de Acústica Aplicada, que la ULE remite a Aena para sus planes de aislamiento acústico. De manera que estos datos pasan a ser propiedad de la sociedad pública.

Los equipos desarrollan su trabajo fuera durante dos semanas, por ejemplo, en estos momentos se encuentran en Alicante cuatro integrantes del Laboratorio. Cuando regresan a León realizan los cálculos y estudios y los plasman en sus informes. Las labores en este segundo contrato comenzaron en el aeropuerto de Valencia y continuaron en enclaves de Baleares.

Cada uno de estos aeropuertos cuenta con su propio mapa del ruido, que recoge el impacto de los movimientos de las aeronaves en las pistas. Entre los englobados en este contrato se encuentran dos de los tres con más pasajeros del país. Barcelona, el segundo tras Barajas, suma en un año normal casi 52,7 millones, mientras que el de Mallorca, el tercero, contabiliza 29,7 millones.

En el primer contrato firmado por Aena era la primera vez que la ULE rubricaba un acuerdo comercial en UTE, abriendo así el camino a una mayor implicación del mundo académico en el ámbito empresarial. «Es un servicio a la sociedad, la universidad debe implicarse en el tejido social, tener repercusión y generar valor añadido».

La Universidad mide el ruido en viviendas cercanas a seis aeropuertos del Mediterráneo