miércoles 18/5/22
Alumnos de FP en el centro San Francisco hacen prácticas con todas las medidas sanitarias. RAMIRO

El Ministerio de Educación trabaja con el de Universidades para conseguir «un encaje moderno» entre los ciclos de grado superior de Formación Profesional y los grados universitarios. Una estrategia que busca establecer y potenciar «de forma eficiente» las pasarelas para que los alumnos puedan dar el salto de unos estudios a otros. Así lo expuso el secretario general de Universidades, José Manuel Pingarrón, quien también recordó que una de las claves de esta adaptación es la supresión de los grados de 180 créditos —de tres años frente a los de cuatro cursos habituales— ya que implican «una especialización excesiva» que se podrían articular «a través de la FP superior o de los másteres».

Otra de las novedades del proyecto del real decreto son las menciones duales de grados y másteres, que el secretario general de Universidades definió como un «proyecto formativo común, diferente a las prácticas académicas externas» que abre una «nueva vía de cooperación entre las universidades y las empresas». Un proyecto similar al que ya se lleva a cabo en muchos ciclos de Formación Profesional.

Mejor formación

Celaá y Castells trabajan en la mejora de las prácticas de la Universidad con un modelo dual

«Desde el primer momento la realización del proyecto formativo se lleva a cabo tanto en la universidad como en la empresa o institución externa y se articula mediante un convenio entre la universidad y la empresa, en el que se definen las tareas a desarrollar por el alumno, y un contrato laboral que estamos definiendo junto al Ministerio de Trabajo», señaló, según Efe, el número dos del Ministerio de Universidades.

«No queremos confundirlas con las prácticas ya que es un itinerario formativo nuevo restringido como máximo a un 20% de los alumnos», explicó. Asimismo, Pingarrón recordó que actualmente en España solo hay 200 estudiantes en formación dual. «No es para todo el mundo, dependerá mucho del tejido empresarial de la zona y habrá grados en los que no se pueda implantar», añadió. Ante las demandas de las empresas de flexibilidad de esta nueva figura formativa, el secretario general aseguró que es una experiencia implantada con éxito en el País Vasco y en países como Francia y Alemania. «Flexibilidad toda: cada empresa y cada universidad son autónomas para hacerlo como crean conveniente», puntualizó.

Otro de los aspectos destacados del proyecto es la mención a las prácticas externas, «un instrumento fundamental para completar la formación», aseguró. «Es la primera vez que hay un artículo completo dedicado a las prácticas», reconoció, para indicar que por primera vez la formación permanente se desarrolla en un capítulo entero. «Es evidente que la recualificación profesional a través de la formación permanente, tanto de graduados como de másteres y doctores, es un aspecto fundamental de la relación de las universidades con la sociedad», señaló.

Pingarrón recordó que el proyecto hace hincapié en los criterios mínimos de calidad que deben cumplir las enseñanzas de formación permanente que deben, además, «ofrecer una información veraz y transparente para no dar lugar a publicidad engañosa», finalizó.

Universidades potencia los puentes entre grados y FP
Comentarios