jueves. 18.08.2022

El aparcamiento subterráneo de la plaza de San Marcelo se adjudicó en 1969 a la empresa Estacionamientos, Servicios de Automóviles, S.L. (Essera), representada por Manuel González Mayoral y en la que tenían una participación otros 14 socios, «vecinos d e León y muy vinculados a León», como se reseñaba entonces su primer gerente, Julián López Contreras. El proyecto, firmado por el ingeniero de caminos José Ynzenga como un hito en la capital, se cifró en cerca de 30 millones de pesetas de entonces, con el derecho a la explotación de las instalaciones durante 50 años. Pese a que en los pliegos se apuntaba la necesidad de ofertar un canon anual a favor del Ayuntamiento, al final se admitió que, con tan sólo una propuesta presentada, la sociedad no hiciera ningún pago durante todo el periodo concesional. La única concesión se limitó a aportar 5 millones de pesetas para la adecuación exterior de la plaza y los jardines que ahora se levantarán para la reforma integral de la infraestructura. No cubrió el total de la factura de la urbanización. El consistorio de la capital leonesa tuvo al final que poner otros 2.104.170 pesetas.

La urbanización que pagó en parte la empresa