viernes 25/9/20
Crece la tensión

Vecinos contra hosteleros por su intención de anular los horarios de cierre y los aforos

Los residentes piden que prime la seguridad en los barrios más turísticos mientras la hostelería pierde dinero cada día
El sector de la hostelería calcula que ha perdido la mitad de la caja y hay 800 afectados en 150 locales de la ciudad. FERNANDO OTERO
El sector de la hostelería calcula que ha perdido la mitad de la caja y hay 800 afectados en 150 locales de la ciudad. FERNANDO OTERO

Una y media de la madrugada. «No puedo poner más cañas, a las dos tengo que cerrar; y nada de alcohol para llevar en vaso de plástico». Es la respuesta diaria que los hosteleros de la provincia se ven obligados a dar con las restricciones impuestas por la Junta para contener la pandemia y evitar contagios en los establecimientos de ocio nocturno. Cada día pierden dinero porque no hay turistas y las terrazas, aunque numerosas, no cubren las expectativas del verano. Eso después de meses cerrados. En la fachada de enfrente, los derechos de los residentes de los barrios más turísticos, quienes durante el estado de alarma supieron por primera vez lo que es dormir sin tapones. Ahora, las posturas se enconan y llega el enfrentamiento. Los hosteleros se han unido en las nueve provincias para lanzar un grito de auxilio y exigir a la Junta que anule la orden que limita el ocio nocturno y los aforos, con amenazas legales. Entretanto, los colectivos vecinales directamente afectados piden que se prime su seguridad y que no solo se controle a los establecimientos para que cumplan —«que lo hacen», asegura una representante vecinal—, sino que se haga un seguimiento de los botellones y de la gente que se queda en grupo en las calles, verdaderos causantes de los molestos ruidos de los que estos vecinos llevan años quejándose.

Desde la Asociación León Típico, su presidenta, Pilar Castañón, transmitió «el cabreo» que existe entre una amplia representación de vecinos del casco viejo por lo que entienden es «un abuso del espacio público» por parte de la colocación de terrazas que hacen intransitable el paso en muchas aceras y plazas. «Están empezando los rebrotes y no es el momento de pensar en ampliar los horarios de los cierres, sería un cachondeo total», asevera Castañón.

La tensa coexistencia entre ocio nocturno y convivencia ciudadana viene de años en el Barrio Húmedo y zonas limítrofes. La Asociación León Típico apela al derecho a un medio acústimente sano, pero, sobre todo, considera «coherente que en estos momentos la seguridad se anteponga a todo». En su caso dice evitar espacios como la plaza Mayor, donde observa cada día «a gente de charleta» durante horas con la mascarilla en la oreja. «Y eso lo puede entender cualquiera: no es culpa de los locales, sino de los clientes».

Convivencia vecinal
Hay «cabreo» en el casco antiguo por «el abuso del espacio público» de los usuarios de terrazas

En esa línea se muestra la presidenta de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos Los Aluches. Ángeles González también defiende que se priorice la seguridad por encima de cualquier decisión, si bien no logra centrar una postura definitiva sobre los establecimientos hosteleros de León, «una ciudad que vive de los servicios y que ahora mismo están bajo mínimos; es complejo». No obstante, tiene claro que como representante vecinal no es tolerable hacer cesiones que supongan un riesgo de contagio.

En este caso pone el foco sobre las terrazas. «Es una incoherencia que no puedas ir al centro de salud para evitar contagios y se vea lo que se ve», subraya. «No tiene mucho sentido el riesgo que estamos asumiendo en una situación tan caótica». Lo siguiente es el botellón, para lo que pide una campaña de concienciación entre los jóvenes. «Ayer, un alumno de 15 años dijo que quería coger el coronavirus para inmunizarse».

La norma toca a muchos

En el lado contrario, la Confederación Regional de Hostelería y Turismo de Castilla y León y las nueve asociaciones provinciales adscritas, que muestran en un comunicado su «absoluta disconformidad» con la orden del 31 de julio que establece el cierre de los locales de ocio a la una y media de la madrugada como medida para hacer frente al Covid-19 y apuntan una serie de argumentos que consideran «suficientes» para anularla. No se ciñen a pubs o bares, sino también al perjuicio grave que esta medida tiene sobre las empresas que trabajan con celebraciones y eventos, con la actividad y el empleo que mantienen tras implementar desde su apertura los protocolos de seguridad requeridos por las autoridades sanitarias.

¿Es incoherente?
Ante la petición de los locales, los residentes sostienen que no es tolerable asumir riesgos

Consideran que la Junta debería proteger los intereses económicos derivados de su actividad y recuerdan que esta orden «ha supuesto un grave perjuicio económico para el sector».

Por ello piden que se anule y recuerdan que es temporada alta para la hostelería y el ocio nocturno, afirman que no se puede justificar que se vaya a producir una mayor transmisión del virus dependiendo del horario del cierre y que las empresas de los sectores afectados por la normativa vienen cumpliendo tanto las disposiciones legales en materia de higiene sanitaria como las recomendaciones de las autoridades.

Vecinos contra hosteleros por su intención de anular los horarios de cierre y los aforos