jueves 22/10/20
Sin soluciones

Los vendedores ambulantes están al «límite» y exigen a Diez una solución

Anuncian nuevas movilizaciones si el Ayuntamiento no abre el rastro y Plegarias
Los comerciantes de Plegarias volvieron a concentrarse ayer junto a la plaza Mayor. DL

Los vendedores ambulantes no pueden más. Apenas tienen ya margen para llegar a fin de mes y el horizonte que atisban ofrece muy pocas garantías. Sin mercados en las calles por culpa del covid, que sigue sin dar tregua a uno de los sectores más castigados por la pandemia, el colectivo mantiene el pulso para exigir una solución a los representantes públicos. Solo quieren trabajar. Nada más.

«La situación de muchísimas familias es penosa», reconoce Aarón Fernández, portavoz de los comerciantes, que ayer, como cada sábado, volvieron a manifestarse en el entorno de Plegarias, junto a la Plaza Mayor, donde no les dejan colocar sus puestos debido a las restricciones que derivan de la emergencia sanitaria.

Sin acuerdo

Los comerciantes ofrecieron ubicaciones alternativas pero al Ayuntamiento «no le gusta ninguna»

«El rastro está cerrado y hasta que los contagios no se reduzcan no volverá a abrir. Nosotros siempre hemos extremado las precauciones y lo único que pedimos es que nos dejen trabajar con todas las medidas de seguridad que sean necesarias. En cuanto a Plegarias hemos ofrecido varias ubicaciones alternativas al Ayuntamiento, pero parece que al alcalde no le gusta ninguna», lamenta.

En este sentido, recuerda que cuando estuvo en funcionamiento el rastro no hubo incidencias reseñables y que todos los vendedores (más de 300) cumplieron con los protocolos.

«Le pregunté al policía que controla el mercado y me dijo que no habían multado a ningún comerciante por no llevar mascarilla. Estamos cumpliendo perfectamente, así que ese argumento no nos vale», reiteró Aarón Fernández, que no descarta nuevas movilizaciones si este problema continúa enquistado como hasta ahora.

"Al límite"

«La situación es muy complicada porque cada vez tenemos menos ingresos. Estamos al límite. Cuando pasó el estado de alarma y parecía que las cosas mejoraban, invertimos en la ropa de verano para reactivar nuestra actividad y ahora lo tenemos todo en las furgonetas. Lo damos por perdido», aclara Aarón Fernández, quien se pregunta «por qué en otros sitios, donde la incidencia del virus es más baja, sí les dejan poner los puestos y aquí no».

Asegura que las administraciones públicas no ofrecen ningún tipo de salida y que las ayudas que prometió el Gobierno tampoco amortiguan la caída tan drástica de los ingresos que ha sufrido el colectivo. «No nos vamos a morir de hambre. Si hay que salir a la calle a protestar, saldremos», avisa Aarón Fernández, que, de momento, aclara que continuarán manifestándose todos los sábados junto a la Plaza Mayor y los miércoles en Botines. «Vamos a dar un poco más de margen con el rastro pero si no se soluciona pronto este asunto tendremos que incrementar las movilizaciones porque ya no aguantamos más», subraya.

Los vendedores ambulantes están al «límite» y exigen a Diez una solución