viernes. 01.07.2022

La tala de la chopera del Polígono 58 comienza por el tejado. Antes de que la próxima semana entren las motosierras para cortar el tronco desde abajo y proceder a una caída controlada, los operarios se afanan estos últimos días en limpiar de ramas la copa de los ejemplares para facilitar su posterior derribo sin que queden encajados en el resto. No es un trabajo rápido, puesto que los chopos cuentan con gran ramaje, sobre todo en la zona superior, pero no podrá avanzarse en la fase posterior hasta que se completen estas labores de limpieza. La operación se repetirá con los 31 árboles que quedan aún en pie dentro de una alameda que, antes de que la ciudad remontara el río para crecer, albergaba más de un centenar de guías. Su sentencia, certificada por el informe de los técnicos en el que se advierte de que están podridos por dentro y suponen un peligro, se atenúa con el compromiso de plantar 62 árboles autóctonos nuevos, entre los que se cuentan abedules, hayas, fresnos y castaños. | á. caballero

La veterana chopera empieza a caer