miércoles 18/5/22

Liquidado en 1985, el ferrocarril de la vía de la Plata no dejó de latir. Hay un repertorio interminable de peticiones, ruegos, mociones, declaraciones de colectivos, partidos políticos, cámaras de comercio, para que emerja un tren, para que la actividad regrese a ese cordón de comunicaciones que le quitó casi la última vida que le quedaba a la periferia oeste del país.

Entre todas las aproximaciones e intentonas de recuperar las llaves que enterró el primer gobierno de Felipe González, está la iniciativa parlamentaria que promovió en 2017 la diputada leonesa Ana Marcello. «El Congreso de los Diputados aprobó la reapertura de la línea férrea la Vía de la Plata entre León y Extremadura, que lleva cerrada más de tres décadas y que en parte está expoliada, con los raíles robados ya arrancados». Esta aportación extraída de la hemeroteca relataba el 30 de noviembre de ese año el acontecimiento con mayor empaque de todos los movimientos políticos que han merodeado por esta traza extinguida. «La medida fue aprobada en la Comisión de Fomento. La proposición no de Ley la presentó el grupo Unidos Podemos- En Comú Podem-En Marea y fue defendida por la diputada nacional de Podemos por León, Ana Marcello». «El acuerdo histórico se aprobó con los votos a favor de PSOE, el PNV y el Grupo Mixto -18 votos en total-. En contra votaron el PP y Ciudadanos, que pese a sumar fuerzas se quedaron un voto por debajo: 17 noes».

«La iniciativa recoge la realización de un estudio sobre el trazado más adecuado a las necesidades ferroviarias, características, actuaciones necesarias, coste y una posible planificación para su puesta en servicio además de analizar las conexiones con los distintos corredores actualmente planificados y que forman parte con la Red Transeuropea de Transporte. Así se abrió el trabajo para la incorporación de esta línea al Corredor Atlántico, dentro de los de la Red Transeuropea de Transporte Ferroviario. Esta suposición se quedó también a medio camino de la realidad; según denunció la UPL, la vía de la Plata se quedó fuera del documento de la Red Transeuropea porque España lo pidió. Luego, el Gobierno negó este extremo.

Otra de las grandes burbujas que se hincharon con la vía de la Plata se localiza en el Plan Oeste, que prometió Zapatero para León unas semanas antes de llegar a la Moncloa.

La vía que no recupera la vida ni con la petición expresa del Congreso