domingo 20.10.2019
Instituciones Penitenciarias

Villahierro registra el mínimo histórico de reclusos desde su pleno funcionamiento

Tan sólo en los primeros años del cambio de León a Mansilla de las Mulas hubo menos internos que actualmente
Las celdas de la penitenciaría leonesa albergan cada vez menos reclusos en su interior. JESÚS F. SALVADORES
Las celdas de la penitenciaría leonesa albergan cada vez menos reclusos en su interior. JESÚS F. SALVADORES

El Centro Penitenciario Provincial de Villahierro registra el nivel subjetivo más bajo de reclusos de su historia, desde la entrada en pleno funcionamiento de la penitenciaría afincada ahora en Mansilla de las Mulas, que antes tuvo su sede en León capital. En términos objetivos, durante los cuatro primeros años de su puesta en funcionamiento, los niveles de población penitenciaria fueron más bajos que los actuales, El uso a pleno rendimiento de las instalaciones se inició en el año 2003 y desde entonces, nunca antes se había conocido una ocupación tan baja de las instalaciones penitenciarias leonesas.


De acuerdo a los datos facilitados por el Ministerio de Interior, en la actualidad hay 768 reclusos en la cárcel provincial. Llegaron a ser 1.862 en el año 2008, muy lejos de los 286 que se contabilizaban en 1999, el primer año de existencia del centro. Hay 73 menos de los que se habían registrado el año pasado.

 

La prisión provincial de León tuvo que esperar cuatro años para conseguir poner en marcha todos sus módulos de internamiento y para poder ocupar las celdas de última generación que se construyeron en 1999. El proceso de apertura de los quince pabellones se logró completar en octubre de 2003 con la inauguración del último módulo sin utilizar, que curiosamente era el número 12. En él dormían inicialmente una veintena de presos.

 

Comenzó a funcionar con 250 internos que ocuparon sólo tres módulos de hombres y uno de mujeres. El edificio estuvo infrautilizado durante los siguientes tres años, a pesar de las presiones sindicales y de haberse invertido 48 millones de euros en construir las instalaciones más modernas de España con capacidad para 1.008 celdas -muchas, dobles-.

 

En el verano del 2002, la población reclusa no superaba todavía los 350 internos, pero a ellos se sumaron, por primera vez desde que se inauguró el penal provincial, otros 200 reos. El impulso definitivo se produjo, sin embargo, a partir de enero de 2004.

 

Para 1.008 reclusos

Villahierro fue diseñado pensando en una cifra de 1.008 internos y ha llegado a tener una población de casi 1.900 internos en la etapa más complicada del recinto penitenciario.


Los sindicatos habían venido quejándose en los últimos años de la masificación y la elevada edad media de los funcionarios de prisiones, con una media que supera los 45 años, que llegaron a provocar en 2008 que Villahierro fuera la tercera cárcel española en absentismo laboral, con un 11,7%, originado sobre todo por problemas derivados de la saturación de trabajo, aseguran. «Pese a estas cifras el número de funcionarios no ha subido, aunque la carga de trabajo prácticamente se ha duplicado», se quejaron en aquellos tiempos los representantes de UGT en Villahierro. Hoy las cosas han cambiado. Pero las reivindicaciones, no.

Villahierro registra el mínimo histórico de reclusos desde su pleno funcionamiento