domingo. 03.07.2022

A través del proyecto ‘Viticultura y cambio climático: retos y oportunidades para el medio rural’, un equipo —integrado por botánicos, un histólogo de plantas, economistas y un estadístico— analiza cómo la diversidad climática y edáfica (suelo) permiten caracterizar las variedades de vid de la

Denominación de Origen León: Prieto Picudo, Albarín, Tempranillo, Verdejo y Mencía. «A través de modelos vemos qué áreas potenciales reúnen condiciones de clima y suelo adecuadas para el cultivo de cada una de estas variedades», relata la profesora Sara del Río, integrante de este equipo investigador, que cuenta con la financiación

de la Junta para el estudio.

Después de dos años largos, finalizarán en septiembre este análisis que refleja el momento actual y futuro de los lugares donde el cultivo de estas vides podría adaptarse. «De esta manera podemos anticiparnos y mitigar los efectos del cambio climático sobre los viñedos de la DO León». Recuerda que a la vid «le viene bien el calor, así que potencialmente podríamos plantar más al norte de la zona actual de la Denominación de Origen León». De hecho, el estudio ha llevado su radio de acción 30 kilómetros alrededor de las tierras de este sello de calidad. Desde la perspectiva económica y fijación de población en el medio rural, la investigación abre la vía a la extensión del área de la DO, con lo que significa para el movimiento económico de pueblos y la llegada de nuevos moradores. Los economistas fijan detalles en el estudio al respecto.

Viñedos más septentrionales