sábado. 26.11.2022

La Virgen recoge el testigo de la cetrería

La localidad espera que 10.000 visitantes acudan a las competiciones de peregrinos, híbridos, harris, azores y pequeñas aves
                      Los cetreros acudieron al campo de vuelo con sus aves. RAMIRO
Los cetreros acudieron al campo de vuelo con sus aves. RAMIRO

Aunque se originase en las planicies del Asia central, al norte y sur del Cáucaso, la cetrería posee ahora sello leonés, ya que La Virgen del Camino se convierte este fin de semana en el mejor escaparate del arte de adiestrar aves rapaces para cazar animales libres en su medio natural. La competición se inició ayer en la modalidad de altanería para peregrinos e híbridos a paloma y el tradicional sorteo de turnos de vuelo para hoy, a partir de las 8.00 horas, y mañana.

La gran cita, las jornadas Internacionales de Cetrería del Norte de España, en las que colabora Diario de León, reúnen a 120 participantes del país, Francia, Portugal y Alemania, y atraen a visitantes de Emiratos Árabes, además de a unas 10.000 personas, según calculan los organizadores. La práctica cetrera requiere tanto tiempo, dedicación y recursos que solo unos pocos aficionados mantienen viva esta milenaria tradición. Su recompensa no está tanto en las presas obtenidas (con suerte una al día, para alimentar al ave) como en las emociones y en los valores que se desarrollan. El ave ha de alcanzar y mantener plenas capacidades físicas y mentales. No en vano sus potenciales presas a diario se ejercitan escapando de sus depredadores naturales.

Así que en el campo de vuelo situado al final de la avenida del Padre Eustoquio se podrá vivir la incertidumbre del momento del ataque, el lugar donde va a surgir la pieza, su avistamiento, persecución… que desarrollan en el cetrero habilidades para la caza y valores que le ennoblecen como la entrega, altruismo, perseverancia y compromiso, según indica Cristina Bedman, presidenta del Club Baharí que organiza el evento. En esta vigésimo séptima edición hay una gran carpa de 1.800 metros cuadrados donde se podrá fotografiar a los magníficos ejemplares que acuden, especialmente, búhos y águilas reales. La tecnología también está muy presente en las jornadas, ya que cada ave lleva a la espalda un GPS que controla la altura, velocidad y posición.

La Virgen recoge el testigo de la cetrería