lunes. 28.11.2022
EL FRENAZO DEL EMPLEO

La creación de empleo se frena y se sitúa a niveles del verano de 2013

La desaceleración del mercado laboral a nivel nacional es ya un hecho. Así lo constatan los datos de la EPA del tercer trimestre. Y sí, aunque se han creado puestos de trabajo entre julio y septiembre y ha bajado el paro, se trata de cifras muy discretas que nada tienen que ver con las de los ejercicios precedentes. 

El número de ocupados aumentó en 69.400 personas respecto al trimestre anterior, lo que supone un alza de apenas un 0,35%, prácticamente una tercera parte de lo que se incrementó el año pasado -cuando en esta misma época se crearon 183.000 empleos- y el peor dato desde 2013, en plena crisis. Peor aún es la cifra en términos desestacionalizados (sin tener en cuenta los efectos del calendario), puesto que se constata la congelación del mercado laboral al registrarse una variación trimestral del 0,09%. 

De igual manera, el paro, que aún se encuentra en niveles muy elevados pese a que ya ha pasado un lustro desde la recuperación económica, ha disminuido en poco más de 16.200 personas, una décima parte de lo que cayó en 2018 y la cifra más baja desde 2012. El dato desestacionalizado es también más preocupante, puesto que en este caso el desempleo se elevó un 1,7% respecto al trimestre anterior. Así, la tasa de paro cae apenas una décima, menos de lo esperado, hasta el 13,92%, aunque cabe resaltar que es la primera vez en diez años -concretamente desde el cuarto trimestre de 2008- que se sitúa por debajo del 14%.

Detrás de esta menor caída del paro (muy inferior a los puestos de trabajo generados) está, además de la desaceleración económica, el incremento del número de activos (personas en edad y disposición de trabajar, ya tengan empleo o lo estén buscando), que aumentó en 53.200 personas hasta situarse en los 23 millones, el máximo en seis años.

Y no parece que se trate de un enfriamiento del mercado laboral circunstancial, fruto de un mal trimestre, sino que este comportamiento se extiende a todo el año. En los últimos doce meses, el empleo ha crecido en 346.300 ocupados, lo que supone 130.000 puestos menos que en 2018, cuando se acercaron al medio millón que prometía el Gobierno de Mariano Rajoy. Este frenazo ha impedido sobrepasar la cifra simbólica de los 20 millones de ocupados y aún estamos en los 19,87 millones, casi un millón menos que en 2007, cuando tocó máximos. El ritmo, por tanto, disminuye desde el 2,5% (en 2016 incluso superaba el 3%) hasta el actual 1,7%, por debajo del avance del PIB.

LAS CAUSAS

Detrás de esta ralentización está una época convulsa marcada por la parálisis política que hay en España y el conflicto catalán, pero también por acontecimientos externos como la guerra comercial, el ‘brexit’ o la quiebra del touroperador Thomas Cook, que puede hacer mella en la principal fuente de ingresos del país: el turismo.
La comparativa anual también evidencia el menor ritmo de reducción del paro, que pasa de una caída del 7,4% en 2018 al 3,3% actual: hay 111.600 desempleados menos, es decir, en un año la caída es incluso inferior a la que se registró en el tercer trimestre de 2018, con lo que el número total de desempleados no logra bajar de los 3,2 millones de personas. 
De hecho, ya hay muchos organismos y expertos que hablan de una convergencia con el paro estructural, el crónico.

La creación de empleo se frena y se sitúa a niveles del verano de 2013
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