jueves 9/12/21

La complejidad del automóvil
Un vehículo tiene 100 millones de líneas de código, mientras un Windows 7 tiene 40 o Facebook 60, según un informe de IBM. Además, el coche genera más de 4.000 tipos de señales, desde bombillas fundidas a temperatura del motor,... Genera 25 gigas de datos por hora, funciona como 70 pequeñas computadoras entre ellas. Y, a día de hoy, es fácil de manipular.

Nuevos especialistas en el sector
La tecnología de los vehículos autónomos genera una enorme cantidad de datos, que «ya están produciéndose, aunque ahora no se utilicen». Serán sin embargo fundamentales a la hora de determinar el responsable de un siniestro. Más allá, requerirán de nuevos especialistas, «profesionales con conocimientos en inteligencia artificial, machine learning, big data,... Capaces de procesar esa enorme cantidad de datos, como ocurre en todos los ámbitos de la vida». 

Capacidad de decisión
Los expertos llaman la atención sobre la capacidad de decidir de las máquinas. «Los coches autónomos se interrelacionan con otros vehículos, la carretera, las señales,... Y toman decisiones. Pero ¿qué harán frente a dos alternativas malas, por ejemplo estrellar el coche con sus ocupantes o atropellar a un peatón? Eso no sólo es una decisión ética que la máquina no puede tomar, aunque están haciéndose muchas encuestas para marcar unos patrones; sino que plantea importantes dudas para el futuro del seguro y el cálculo de las primas». 

Efectos colaterales
El nuevo escenario de movilidad favorecerá la sostenibilidad medioambiental, y eso tendrá un efecto positivo para el seguro. La contención de los efectos adversos del cambio climático mejorará otras ramas del seguro, especialmente las relacionadas con siniestros de catástrofes climáticas, como la reciente dana que ha afectado a España.

El escenario
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