lunes 18/10/21
Marcos Sánchez Rodríguez | Comunicación Audiovisual

«Mucha presión diaria»

Cuando entré por la puerta del Diario de Leónel 1 de julio no me imaginé que iba a aprender tanto en tan poco tiempo. Desde que el primer minuto en el que me asignaron en la sección, me asombró la responsabilidad que me dieron escribiendo mi primera página. En el aspecto que peor lo pasé los primeros días fue en el de hacer llamadas por teléfono. En la universidad, al no tener la presión de sacar una noticia o reportaje al día siguiente, estamos acostumbrados a comunicarnos con las fuentes por correo electrónico. En mi caso, no estaba familiarizado con hacer llamadas telefónicas ni en el día a día y como en el periódico es lo primordial para obtener la información lo más rápido posible, tuve que quitarme la vergüenza y hacerlo.

 

A pesar de que yo vengo de una carrera en la que no se trabaja tanto la redacción de textos periodísticos, como es Comunicación Audiovisual, desde el primer día me sorprendió la acogida que tuve y la evolución que he experimentado a la hora de tener mucha más facilidad para buscar contactos y comunicarme con ellos o en la soltura para redactar páginas.

 

Acostumbrarme a las jornadas de diez días de trabajo seguidas fue algo que me costó al principio ya que los estudiantes todavía no estamos acostumbrados a esos horarios, sobre todo los fines de semana cuando el resto de tus amigos hace algún plan por la noche y tienes que hacer un esfuerzo para ir a trabajar al día siguiente, aunque después de tres semanas lo asumes y esos temidos sábados y domingos se pasan rápido.

 

En cuanto al espacio de trabajo, me he sentido muy cómodo y me lo he pasado muy bien durante estos dos meses con todos los redactores del Diario de León de mi sección, Local. Ninguno de ellos ha tenido un mal gesto por considerarme de prácticas, ya que me han tenido en cuenta como uno más y me han ayudado en todos los problemas que he tenido.

«Mucha presión diaria»
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