martes. 31.01.2023

Audi. «La velocidad de la luz»

Evolución de los sistemas de iluminación en el automóvil
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JAVIER F. ZARDÓN

Del ‘fuego real’… a la iluminación tecnológica. En una suerte de inspiración, aunque ellos no lo sepan, de nuestro Pulchro «Sueño de la luz», la exposición germana se remonta a los tiempos en los que los primeros automóviles utilizaban fuego real… para iluminar la carretera.

En su evolución, hasta lo que hoy conocemos, los faros de los automóviles (los coches se derivaban entonces de los carruajes), adoptaban —claro— la ‘depurada tecnología’ de la época: velas protegidas en carcasas, que no eran mucho más que meras luces de posición; sólo cuando los vehículos comenzaron a correr más, y a circular de noche, la iluminación fue ganando importancia, hasta convertirse en todo un requisito legal.

Desde las velas a las posteriores lámparas de queroseno, la iluminación de los vehículos empezaba a evolucionar tanto, como que los faros de carburo se convirtieron en una suerte de ‘técnica puente’ hasta la implantación del alumbrado eléctrico: la «luz Bosch», de 1913, sería el primer avance significativo hacia los faros modernos.

En 1924, con las lámparas ‘Bilux’ —doble filamento—, los automóviles estrenaban luces cortas y largas… en un solo faro.

Conseguir que los faros de los automóviles iluminen las carreteras de la mejor forma posible, se ha convertido, desde siempre, un campo en constante evolución: la aparición de las bombillas halógenas, a principios de los 70, aceleraba la apuesta de Audi por la innovación luminosa. En 1994, llegaría una nueva era: los faros xenón, instalados por primera vez en el A8.

A principios del XXI, también los ‘Cuatro Aros’ fueron pioneros; debutaban los diodos luminosos: en 2004, las luces diurnas LED se ofrecían como equipamiento de serie en el A8 W12; en 2008, el R8 montaba los primeros faros ‘Full-LED’, y en 2014, Audi añadía la tecnología láser para las luces largas en un automóvil de producción en serie.

Ahora, el reto viene de la mano de la futurista tecnología —ya presente— de iluminación mediante los digitales faros ‘Matrix LED’ y los pilotos traseros ‘OLED’ también digitales.

Así, las luces de los automóviles se convierten en algo más que un mero instrumento para iluminar la carretera, resultan ser un innovador medio de interacción externa: la comunicación con los demás usuarios de la ruta, mientras los grupos ópticos zagueros se convierten en toda una personalizada firma de la casa para la mayoría de fabricantes.

Lejos quedan aquellos «oscuros tiempos del principio del automóvil», como sostiene Stefan Felber, responsable de la exposición de ‘Audi Tradition’.

Audi. «La velocidad de la luz»
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