lunes 25/1/21

BMW iX. Realidad… de una ‘visión’

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J. F.

El buque insignia electrificado lo propone BMW en el concepto ‘Sport Activity Vehicle’ (SAV) a partir de cualidades como la sostenibilidad, amplitud y confort de conducción en clave de ‘poderosas’ dimensiones: longitud y anchura del X5, altura del X6 y equipo de rodaje del X7, con un interior para 5 ocupantes.

Esta quinta entrega de la tecnología eDrive, firmada por BMW, viene dada por dos motores eléctricos, que superan los 500 CV ‘totales’, que permiten al iX acelerar de cero a cien en escasamente 5 segundos y un consumo combinado inferior a 21 kWh por cada centenar de kilómetros.

Merced a su batería de alto voltaje (100 kWh), recargable incluso en puntos de 200 kWh, el fabricante anuncia alrededor de 600 kilómetros de autonomía.

Como en las últimas realizaciones de la marca (Serie 4 Coupé… por ejemplo) también la parrilla frontal juega un papel preponderante en el estilismo exterior: dobles ‘riñones’ verticales —hasta el ‘paroxismo’— que, además, ejerce de panel inteligente: sensores integrados, cámara y tecnología de radares para el correcto funcionamiento de los avanzados sistemas de asistencia a la conducción.

Incorpora los faros led más estrechos vistos hasta la fecha (lo faros láser son opcionales), y también los pilotos traseros —led— son extremadamente estrechos, a la vez que muestran un característico diseño lumínico.

Para los amantes de las curiosidades: la boca de llenado del líquido limpiaparabrisas se ‘esconde’ bajo el logotipo del capó; las manillas de las puertas están enrasadas, y se activan con sólo pulsar un botón; los sensores están ocultos la vista y la cámara de visión trasera cuenta con un sistema de limpieza integrado en el logotipo del portón trasero.

El diseño ligero (estructura de aluminio y habitáculo de carbono), además de una aerodinámica mejorada (0,25 de coeficiente aerodinámico), redondean las bondades de un conjunto que se ‘asienta’ sobre llantas de 21 y 22 pulgadas, según opciones.

Diseñado «desde el interior hacia el exterior», el habitáculo del prototipo iX mezcla materiales de alta calidad, con una delgada instrumentación —tan simple como funcional—, nuevos asientos con reposacabezas integrados y un ‘panorámico’ techo acristalado excepcionalmente grande, a la vez que la supresión de túnel central proporciona más espacio para las piernas de los ocupantes, y para los compartimentos de almacenamiento, además de contar con una consola central confeccionada a mano, semejante a un mueble de calidad.

El llamativo volante hexagonal (herencia de carreras y primicia de producción en serie), comparte puesto de conducción con la denominada por el fabricante «tecnología tímida», que solamente manifiesta sus funciones cuando se están utilizando: la ‘pantalla curva’ (made in BMW) agrupa una serie de pantallas digitales compuesta por una de información (12,3 pulgadas) y otra de control (14,9 pulgadas), con superficie acristalada, sin marco, y de una pieza. La climatización automática, de 2,5 zonas, ofrece un nuevo funcionamiento, muy intuitivo.

Ese discreto diseño tecnológico, cuenta con altavoces ‘enmascarados’, salidas de ventilación integradas, superficies calefactadas y ‘Display’ también perfectamente integrado, casi fuera de la vista por detrás de la instrumentación.

Incluso la estilizada consola central cuenta con un innovador mando giratorio para la selección de las marchas, controlador táctil y una superficie iluminada con efecto vidrio, divida por barras táctiles y controles (también táctiles), mediante los cuales pueden cambiarse diversos parámetros del vehículo.

El techo panorámico acristalado y con sombreado electrónco es opcional, como el envolvente sistema de sonido ‘Bowers & Wilkins’: cinco modos seleccionables individualmente y 30 altavoces, ocho de ellos integrados en los reposacabezas de los asientos delanteros y traseros, además de una función ‘audio 4D’ en los delanteros.

BMW iX. Realidad… de una ‘visión’
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