domingo 29/11/20

BMW Serie 4 Coupé. Segundas partes… mejoradas

Más distintivo y deportivo que nunca
Puesto de conducción ‘envolvente’ hacia el conductor, muy ergonómico, con pantallas agrupadas y excelentes terminaciones. BMW
Puesto de conducción ‘envolvente’ hacia el conductor, muy ergonómico, con pantallas agrupadas y excelentes terminaciones. BMW

JAVIER FERNÁNDEZ

Siete años… después. La segunda entrega de la Serie 4, se presenta en sociedad con su arquitectura más sugestiva: un Coupé de impecables proporciones y un abanico motorístico tan prestacional como demuestran los 374 CV de su techo de gama… firmado M.

Así que, siete años después del primer Serie 4 Coupé, posteriormente ‘ayudado en las bandas’ por el Cabrio y el Gran Coupé (todo un superventas, este último) llega otra ‘perla’.

«Redefinir la esencia del placer de conducir», así de contundente se muestra la ‘Bayerische’ a la hora de presentar a su nueva ‘criatura’: aura de deportividad —y exclusividad— en la más pura tradición de la marca; modelada, eso también, por una sucesión de legendarias máquinas deportivas, que se remonta 90 años atrás.

Líneas nítidas y el uso de superficies claras, además de unas generosas dimensiones (4,76 metros de largo; 1,85 de ancho y 2,85 de batalla), se unen en los trazos de una carrocería que irradia exclusividad. Sólo media docena de milímetros más de altura (1,38 metros), lo que le permite, al nuevo Coupé, medir 57 milímetros menos que el también nuevo Serie 3 Berlina; incluso aumenta su anchura de vías en relación a la anterior generación: 28 milímetros en el tren delantero y 18 en el trasero.

Para gustos… sus ‘riñones’, enseñoreándose de la nueva parrilla frontal, verticalmente enfatizados y ‘tan’ inclinados hacia delante, que rozan —casi— el labio inferior del faldón delantero, mientras las generosas entradas de aire, con estructura de malla, resultan tan novedosas como que hasta ahora sólo se montaban en las versiones M. Interpretación, ‘tan’ modernista, de algunos frontales legendarios: el del 328 (1936-40) y el del 3.0 CSi (1971-75), que no ha dejado a nadie… ‘indiferente’.

Los estilizados —‘muy’— faros ledl se adentran hacia los pasos de rueda delanteros; los led adaptativos con luz láser son opcionales, añaden luz de giro y adaptativa en cruce con iluminación variable de la carretera, también optimizada para la conducción urbana y en autopista. Cuando se superan los 60 por hora, esta luz láser aumenta su alcance hasta medio kilómetro (550 metros… para ser ‘germánicamente’ exactos), siguiendo dinámicamente el trazado de la carretera.

La vista lateral, de ‘talladas’ superficies, hace gala de unos cortos voladizos y largas puertas con ventanillas sin marco, en perfecta simbiosis con la línea del techo, que ‘fluye’ —como corresponde— hacia una zaga muy al estilo coupé, con grupos ópticos oscurecidos y tan perfilados como los delanteros.

Las limpias superficies de diseño, se trasladan a un habitáculo cuyo puesto de mando, ‘marca de la casa’, se orienta —envuelve— al conductor: asientos deportivos, como el volante forrado en cuero, la coordinada instrumentación y la consola central, además de una plazas traseras —dos— bastante ‘habitables’ para la configuración, y perfilado techo, de nuestro protagonista. El cuadro de instrumentos, y la pantalla de control, se agrupan en una generosa superficie. Y para que nada falte en la practicidad, 440 litros de capacidad del maletero.

El capítulo motorístico lo desglosa el Serie 4 Coupé en tres versiones de gasolina y un turbodiesel; en el primer caso, dos tetracilindricos (184 y 258 CV) y la joya de la corona: el 6 cilindros en línea de 3.0 litros y 374 CV, firmado M, que merced a su hibridación ‘suave’ (48 voltios) luce etiqueta ECO; se une a la tracción total xDrive y al cambio Steptronic Sport de 8 marchas (con levas en el volante); ‘sprinta’ de cero a cien en 4,5 segundos, alcanza una punta de 250 por hora y homologa 7,1 litros de consumo medio por cada centenar de kilómetros.

La posibilidad de gasóleo, viene dada por el tetracilíndrico de 190 CV (también ‘Mild Hybrid’ 48V) que, en esta primera fase de lanzamiento, sólo se vende con propulsión trasera aunque, en una próxima entrega, está prevista la tracción total xDrive.

Por primera vez, además de la mencionada M, todas las versiones de gama cuentan con el cambio Steptronic Sport 8 (con levas en el volante), al que se ha añadido la nueva función ‘Sprint’, que ajusta las características del motor y el cambio, aportando una significativa carga de dinamismo en las aceleraciones.

En suma, una excelente calidad general y de utilización en la segunda entrega del Serie 4 Coupé, con la que la Bayerische se atreve a modernizar tanto ‘los riñones’… como muestran las fotografías.

BMW Serie 4 Coupé. Segundas partes… mejoradas
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