martes 26/10/21

Conde ‘Sascha’. De carreras… por Los Alpes

Uno de los escasos supervivientes de ‘la fusión’ checa
El RK/M de 1921, puede presumir de haber ‘vivido’ la fusión entre Laurin & Klement (hoy Skoda… ya saben) y la Reichenberger Automobil Fabrik (RAF, Fábrica Automóvil de Liberec… por más señas). Así fue…

El preferido… del Conde «Sascha». El legendario piloto de carreras Conde Alexander Kolowrat-Krakowsky «Sascha», estuvo detrás del desarrollo de este deportivo basado en el Laurin & Klement RK (1921), convertido hoy en una de las más codiciadas piezas de la colección del Museo Técnico Nacional de Praga. Cien años… nos contemplan.

Aquel imaginativo emprendedor, el Conde «Sascha», que daría forma a la industria cinematográfica austriaca a principios del pasado siglo XX, y que también dejaría huella como entusiasta piloto de carreras, está considerado como «la fuerza creativa» del único Laurin & Klement RK/M superviviente, aún hoy, a las aventuras de ‘aquellos’ pioneros de la automoción checa.

Tras absorber a la Reichenberger Automobil Fabrik, Laurin & Klement adquirió el coche deportivo, modificándolo posteriormente con un motor más potente de 4.7 litros; de forma que la compañía ayudó a lanzar una segunda, y exitosa, carrera deportiva del modelo en la recién fundada Checoslovaquia.

El Laurin & Klement RK conmemora un capítulo fascinante, casi olvidado, de la historia del automóvil: la Reinchenberger Automobil Frabrik (RAF) compañía que operaba en lo que hoy es Liberec, especializada en vehículos de lujo fabricados ‘a medida’, fundada por el Barón Theodor von Liebieg, uno de los primeros propietarios de automóvil en Europa Central.

Dado que la costosa producción de carrocerías para automóvil era cada vez menos rentable, Von Liebieg ensayó una solución: la absorción por parte de la compañía de Mladá Boleslav, habida cuenta que Theodor también era miembro de la Junta Directiva de Laurin & Klement, fusión que se materializó en 1912.

Inmediatamente antes de la venta, Von Liebieg ya había adquirido la licencia para fabricar motores de deslizamiento sin válvulas para el RAF 18/50 HP, del especialista suabo Daimler, basados —los motores— en el principio Knight, otro pionero en la época.

En 1913, Laurin & Klement incorporaba a su catálogo el lujoso Landaulet, bajo la denominación RK y sin apenas cambios; el nombre del modelo resultaba ser un acrónimo de «RAF-Knight», mientras el término Landaulert, tomado de la fabricación de carrocerías, hacía referencia a su arquitectura parcialmente cerrada, que podía abrirse en su parte trasera como si fuera un descapotable. Hasta 1915, salieron de la fábrica de Mladá Boleslav un total de 116 unidades.

La variante deportiva se construiría para el Conde Kolowrat en 1913: 1.400 kilos ‘de coche’, movidos por un motor de válvulas de deslizamiento, que cubicaba 4.712 centímetros cúbicos y rendía 50 CV.

Aquel tetracilíndrico que transmitía su potencia, mediante un embrague multidisco, a una caja de cambios de 4 velocidades (la cuarte era una «directa»), se asentaba sobre un chasis formado por muelles semielípticos dispuestos longitudinalmente; también tenía una dirección de husillo.

Además del freno de tambor manual para las ruedas traseras, se instalaron dos frenos de pie, cada uno de los cuales actuaba sobre la transmisión del par motor: uno por delante y otro por detrás.

El Conde «Sascha» utilizaría el Laurin & Klement como su coche particular, aunque también (1913 y 14) para competir, con éxito, en el Rallye de Los Alpes, una de las carreras de larga distancia más populares en la época y, cuando estalló la Primera Guerra Mundial, pondría el coche a disposición. En 1916, el vehículo contabilizaba 70.000 kilómetros (kilometraje muy alto para el momento) sin problemas étnicos significativos.

Al término de la Gran Guerra, el coche volvió a manos de su propietario que, en su condición de accionista, seguía manteniendo vínculos de amistad con la compañía; así que, a Kolowrat-Krakowsky tampoco le costó mucho convencer a la empresa para reconstruir el vehículo, que ya tenía ocho años: un nuevo motor de competición (4 cilindros con válvulas en cabeza y doble encendido por magneto eléctrica) que entregaba 75 CV con uan cilindrada de 4.713 centímetros cúbicos que, a partir de entonces, asaría a llamarse… RK/M.

Tras su reconstrucción, la punta del coche del Conde «Sascha» pasó de 90 / 100 a 125 por hora y, como se presumía, con Frantisek Svoboda al volante, el coche obtuvo numerosos éxitos deportivos en circuitos domésticos durante la primera mitad de los años 20.

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El RK/M ganó el Tour Internacional de Fiabilidad de Checoslovaquia (1921), alzándose al año siguiente con la categoría de hasta 5.3 litros en la carrera de Schöber, marcando así toda una referencia en pruebas de montaña (especialidad muy reconocida entonces). Svoboda también firmaría un tercer puesto en la subida de montaña de Zabraslav-Jíloviste.

Frecuentemente revisado y modificado en las siguientes décadas, el coche del Conde «Sascha» se ha convertido hoy en una de las más atractivas piezas del Museo Técnico Nacional de Praga que, gracias a su atractivo diseño, dimensiones y su impresionante aurea, labrada en las carreras, ganó una de las principales categorías del afamado Concurso de Elegancia de Coches Clásicos, celebrado en el Castillo de Loucen en 2015.

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