viernes 22/10/21

Daimler-Benz. Cuando Mercedes… también navegaba

Hace 135 años, botó su lancha… ‘Daimler-Motor-Boote’

Y Mercedes… zarpó. Sin velas ni remos: los observadores apostados en la orilla, no podían decir qué movía el barco.

¿Quizás un motor eléctrico en la cabina frente al timonel? Nada de eso, el pequeño bote tenía un motor de combustión firmado por Gottlieb Daimler y Wilhelm Maybach, incluso antes de poner en carretera el primer automóvil de Daimler.

En aquel verano de 1886, Daimler equipó tres barcos de diferentes tamaños con el pequeño y potente motor monocilíndrico —conocido como «reloj de pie»—, embarcaciones capaces para alojar entre dos y diez personas: «Neckar» (el más grande de los tres), «Rems» (intermedio) y «Schwaben» (pequeño). A principios de octubre de aquel mismo año 1886, Daimler registraba la patente de su «dispositivo para operar un eje de tornillo de un barco por medio de un motor de gas o petróleo», cuyo certificado oficial acabaría emitiéndose el primero de junio de 1887 y, a partir de 1888, comenzar la producción en serie de aquellas pioneras ‘lanchas a motor’, construyendo incluso su propio astillero en Bad Cannstatt (Seilerwasen), con cascos realizados por proveedores especializados.

De aquel astillero salieron, entre otros, la célebre lancha «Marie» de 1888: ricamente decorada y perteneciente a la familia del canciller del Reich alemán Otto von Bismarck, cuyo motor de 1,5 CV permitía al «Marie» navegar a 11 por hora de velocidad.

Hoy, el «Marie» forma parte de la exposición permanente del Museo Mercedes-Benz (Leyenda 1: Pioneros-La invención del automóvil); su tamaño, el concepto básico del sistema de propulsión y el timón, son similares a los del «Neckar».

Las lanchas a motor se convertirían rápidamente en todo un éxito de ventas para Daimler; merced a las demostraciones en Hamburgo —lago Constanza— y en Sicilia, los clientes quedaron tan convencidos, que aquellos pequeños botes con motor de combustión llegaron hasta lugares tan remotos como el Sultanato de Marruecos; el barco, magníficamente equipado, se entregó en 1892… no sin ‘ciertas’ vicisitudes: desmontado en seis piezas y transportado en camello hasta la residencia de aquel primer cliente ‘VIP’ de la Daimler-Benz & Cie.

Años más tarde, en 1926, la entonces Daimler-Benz AG suministró regularmente motores marinos de combustión hasta bien entrado el siglo XX, culminando en toda una ‘perla histórica’: dos barcos de récord, a finales de la década de los 50, equipados con el 6 cilindros del Mercedes 300 SL Coupé (W 198), una combinación tan excepcional como los triunfos conseguidos en las carreras

Más cerca en el tiempo, en 2016, el crucero de lujo «Arrows460 Granturismo», de Silver Arrows Marine… marcó un nuevo hito.

Continúa cumpliéndose la máxima del fabricante pionero en la automoción mundial… «en el agua, en tierra y en el aire».

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