jueves. 11.08.2022

Construidos… bajo licencia. El ‘Patent-Motorwagen’, construido bajo licencia de Friedrich Lutzmann, permitió a la marca debutar como constructor de automóviles; también convencer a los hermanos Opel de las virtudes de esa nueva rama de negocio.

El creciente número de vehículos en circulación, fue otra de las razones de peso paradedicarse a fabricarlos: en 1900 ya rodaban 120.000 automóviles en todo el mundo, 8.500 de ellos en Europa.

En la primavera de 1901, los hermanos Carl, Wilhelm y Fritz Opel viajaron al Salón del Automóvil de París, para «observar en directo» los productos de la competencia y, a la vez, darse cuenta de que el ‘Patent-Motorwagen’ debía evolucionar técnicamente para ponerse a la altura de los rivales.

También los hermanos Opel aprovecharían su estancia en París para establecer nuevos contactos, que acabarían cuajando en un acuerdo con Alexandre Darracq, de Suresnes, otro de los pioneros del automóvil; quién, muy conocido por sus colaboraciones internacionales, tampoco se hizo de rogar para entrar en el potente mercado alemán… de la mano de Opel.

El contrato, establecía que Opel se convertiría en el único representante de la marca francesa en los mercados de Alemania y el Imperio Austrohúngaro, y que Opel podría montar carrocerías propias sobre chasis Darracq importados de Francia.

Los triunfos deportivos de Darracq, que ya había ganado importantes competiciones galas, se convertiría en un aliciente más para la firma del contrato.

Cuando en diciembre de 1901, sorteando hielo y nieve, el representante de Darracq llegó con el primer coche a Rüsselsheim, los hermanos Opel acabaron por convencerse de que el Darracq los llevaría por la senda del éxito.

A renglón seguido, con la posterior llegada de los primeros chasis y vehículos completos Darracq, los hermanos Opel dispondrían finalmente del material adecuado para hacerse un nombre en el emergente mercado automovilístico germano; dándose cuenta, además, de que uno de los problemas que podría impedir un rápido desarrollo del negocio era la compleja, y laboriosa, construcción de las carrocerías, todavía realizadas a mano… en madera.

Motivo por el que decidirían importar chasis sin carrozar. Sobre uno de ellos, con motor de 4 cilindros, 1.100 centímetros cúbicos y 8 CV, montaron una carrocería de 4 plazas y diseño propio que, con precio inferior a 5.000 marcos —de ‘entonces’—, contribuiría a incrementar el volumen productivo de la Opel-Darracq.

Mientras se montaban aquellos pioneros Opel-Darracq, Fritz y Wilhelm Opel buscaban desarrollar un automóvil propio recurriendo a su conocimiento de la tecnología francesa; así que, desmontaron hasta el último tornillo de un Darracq 9 HP, estudiándolo a fondo.

El primer Opel… estaba a punto de llegar.

Una vez las piezas sustituidas o modificadas, nacía el primer Opel-Motorwagen, fabricándose incluso un nuevo motor bicilíndrico (1.885 c.c. de 12 CV a 1.200 revoluciones) dotado de la tecnología más avanzada del momento: árbol de levas movido por engranajes, radiador de ‘nido de abeja’ con ventilador, bomba de aceite automática y puesta en marcha por batería. Y, sobre todo, ‘aquel’ Opel 10/12 HP tenía un chasis muy bajo, para diferenciarlo estéticamente de sus predecesores, todavía muy similares a las carrozar de caballos.

Se presentó por primera vez en el Salón del Automóvil de Hamburgo, en 1902, y se vendió durante tres años a un precio de 6.000 marcos como… Opel-Motorwagen 10/12 HP.

Sólo diez meses después, Opel volvería a sorprender con su primer motor de 4 cilindros… uniendo dos motores bicilíndricos, cuya novedad más significativa era la situación de las válvulas en los laterales de los cilindros.

Consecuencia: bastaba con un único árbol de levas para hacer funcionar todo el mecanismo de las válvulas; mientras una bomba de aceite, movida por el propio motor, se encargaba de proporcionar la cantidad exacta de lubricante en función de la velocidad.

Su cilindrada derivada, lógicamente, de la del bicilíndrico original (3.770 c.c.) y los frenos de fricción actuaban sobre las ruedas traseras; así, el Opel-Motorwagen 20 HP ‘System Darracq’, no solamente ofrecía unas elevadas prestaciones, también un mejor comportamiento en carretera merced a su chasis con un centro de gravedad más bajo.

El fin de la relación con Alexandre Darracq se tradujo en un frenético trabajo en la factoría de Rüsselsheim: reducción del número de modelos con motores de uno y dos cilindros para, a partir de 1904, concentrarse en las mecánicas de 4 cilindros, las más apreciadas por los clientes, que preferían ‘invertir’ en modelos de mejor rendimiento, motivo por el que se decidiría desarrollar un nuevo modelo de lujo: el Opel Motorwagen 30/32 HP ‘System Darracq’, lanzado en el verano de 1904 con un precio de 17.000 marcos, una elevada tarifa… que ‘lo valía’: motor de 4 cilindros (4.700 c.c.) y 30 CV, doble encendido y frenos de tambor en las ruedas traseras; base sobre la que desarrollaría un modelos más pequeño, siempre animado por el 4 cilindros, aunque rebajado en cilindrada (1.300 c.c.) y potencia (18 CV).

Habida cuenta que el modelo de lujo se vendía mejor que el resto de la gama, en Rüsselesheim completaron el catálogo con el 35/40 HP de 1905 y, al año siguiente, con el 45/50 HP de 8 litros por el que, eso sí, había de desembolsar… no menos de 22.000 marcos; aunque, eso también, aquellos grandes modelos tetracilíndricos, serían los primeros coches que montaban… caja de cambios de 4 marchas, ¡la locura!


La colaboración con Alexandre Darracq ‘arrancó’ hace 12 años. La era Lutzman ‘se abrochó’ con la producción de 65 vehículos. En 1899, Opel entregó 11 coches de fabricación artesanal. Con la producción todavía ‘en mantillas’, el ‘Patent-Motorwagen’ y la licencia ‘Friedrich Lutzman’, serían los primeros ‘kilómetros’… de los que hoy conocemos como Opel.  OPEL


El 10/12 HP ‘Racer’ de 1903, comenzaría a labrar ‘la imagen’ de Opel… en las carreras. OP

De Darracq… a Motorwagen
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