miércoles. 08.02.2023
MErcedes s 600

La leyenda... se renueva

Fidelidad al legendario lema del fundador Gottlieb Daimler. Llegó a mediados de los sesenta para «quedarse» como la máxima expresión del lujo, y la leyenda, en los catálogos de la Daimler-Benz. Ahora, el nuevo S 600 batalla larga, continúa la estela del pionero.
La célebre parrilla frontal del icónico Mercedes 600 tiene digno sucesor.

Refinamiento... «Cuadradote» o redondeado, atmosférico o «doblemente» turboalimentado.

El lema de la leyenda, en los planteamientos productivos de la Daimler-Benz, los plasmaba el fabricante hace ya medio siglo en una de las más famosas berlinas de representación que haya conocido la industria del automóvil a lo largo de la historia: versiones «papales», también para magnates y jefes de estado, el Mercedes S 500 ha acabado por convertirse en todo un referente.

El Salón de Detroit ha sido el escaparate escogido por Mercedes para lanzar al mundo —llegará en marzo al mercado— el nuevo S 600, con motor V12 Biturbo (530 CV), únicamente con carrocería de batalla larga (3,16 metros entre ejes) y dotado de un exclusivo —¡cómo no!— equipamiento entre cuyas innovadoras aplicaciones en encuentra el «Head-up-Display», el panel táctil y el sistema de prevención de colisiones que viene a actualizar (más si cabe) las propuestas de su inmediato antecesor.

Y es que, en palabras de Ola Källenius miembro de la junta directiva de la estrella plateada, «la Clase S ha materializado siempre la exigencia puntera en tecnología y diseño».

Con un bloque-motor enteramente realizado en aluminio, el V8 Biturbo que anima al nuevo S 600, rinde ahora 530 CV, superando en una docena de caballos la potencia de su antecesor (517 CV) y aumentando la cilindrada de 5.513 a 5.980 centímetros cúbicos, con un par motor de 83,6 metros/kilo disponible desde 1.900 vueltas.

También por primera vez, el nuevo S 600 adopta de serie la función ECO de arranque/parada automática del motor en detenciones prolongadas, a la vez que cumple con la normativa Euro 6 de gases de escape y homologa un consumo mixto de 11,1 litros por cada centenar de kilómetros, lo que supone el 21% de rebaja con respecto a su antecesor.

El amplio equipamiento de serie viene a subrayar su papel de buque insignia, con un elenco que incluye, entre otros actores, el sistema de luces inteligentes con tecnología led y el paquete de asistencia a la conducción «Plus», formado por un detector activo de cambio involuntario de carril, control activo de ángulo muerto, asistencia en cruces y servodirección inteligente.

Así las cosas, el guarismo «600» ha alcanzado una mítica condición en la historia del automóvil.

Presentado en 1963, el 600 (W 100) fue el primer turismo de Mercedes-Benz equipado con un motor V8 con inyección de combustible; una mecánica tan potente como para entregar 250 CV -de «entonces»- que, a partir de 1967, impulsaría también a la serie W 109 —en el tope de gama 300 SEL—.

El 450 SEL (286 CV) y el 560 SE (300 CV) serían otros dos destacados representantes de la filosofía V8.

Con la llegada del 600 SE (1991) se abriría la era de los motores de doce cilindros en los catálogos de la marca: el M 120, con 6.0 litros de cilindrada y 408 CV, inauguraba la tradición V12 en la Clase S.

Desde la Serie 220, la estrella plateada ofrece versiones especialmente deportivas —firmadas por AMG— en la Clase S, con motores V8 y V12: el S 63 AMG y el S 65 AMG.

También a partir del próximo mes de marzo, Mercedes adopta ciertos retoques en la Clase S, como la adopción —opcional— del panel táctil que facilita el manejo de las principales funciones del coche y, a la vez, introducir cifras, letras y caracteres especiales con escritura «natural» y en cualquier idioma disponible en la unidad central; ofreciendo una opción adicional para la función de comando por voz.

El equipo de visualización, similar al utilizado en los aviones, para mostrar en el parabrisas las informaciones más importantes y el sistema de prevención de colisiones son otras de las nuevas aplicaciones de la Clase S. En este caso, si se detecta un peligro persistente de colisión y el conductor no reacciona, el sistema puede frenar autónomamente hasta los 200 por hora de velocidad, reduciendo así la gravedad del impacto contra vehículos que circulen a menor velocidad. El sistema también actúa con vehículos que estén detenidos, frenando a una velocidad de 50 por hora con lo que, si se circula por debajo de 40 por hora, puede evitarse una colisión por alcance.

La leyenda... se renueva
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