sábado. 02.07.2022
                      Sesenta años nos contemplan… del 350 GT al Aventador Ultimae, el V12 ha dominado en los catálogos de Sant´Agata Bolognese. lb
Sesenta años nos contemplan… del 350 GT al Aventador Ultimae, el V12 ha dominado en los catálogos de Sant´Agata Bolognese. lb

JAVIER FERNÁNDEZ

Una historia… en 12 cilindros. Antes, justo antes de que ‘Lambo’ continúe en la histeria híbrida que nos envuelve —lo seguirá haciendo el próximo año 23—, conviene recordar que el mítico genio de Ferruccio Lamborghini, también se dejó cautivar por la magia motorística V12 (tan profusamente cultivada por el Commendatore Enzo Ferrari).

Ahora, Lamborghini rinde culto a uno de los modelos que comenzaron a llevarlo al olimpo: el 350 GT de 1964, pergeñado por el ‘ingegnere’ Giotto Bizzarrini, nacido en Quercianella —provincia de Livorno— en 1926, considerado, todavía hoy, como uno de los mejores diseñadores motorísticos de la historia; Bizzarrini, gran aficionado al automovilismo deportivo, soñaba con construir un motor para la Fórmula 1.

c «Bonus por cada 10 caballos de más»… historia de un contrato.

El acuerdo con Ferruccio, fue ‘tan’ sencillo como que sentaría las bases de un extraordinario proyecto: 12 cilindros en ‘V’, de 3.5 litros de cilindrada y muchísimos caballos de potencia… al menos 350.

Así arrancaba una aventura que, para Bizzarrini, tenía otro incentivo: el ‘ingegnere’ recibiría un ‘bonus’ por cada decena de caballos suplementarios que consiguiera extraer del propulsor; cuando, en julio de 1963, el motor arrancaba en el banco de pruebas, su cifras resultaron espectaculares: 360 CV a 9.000 vueltas; así que, Ferrucio no tendría más remedio que cumplir con el ‘bonus’ y, paralelamente, darse cuenta de que… «Sant´Agata, abbiamo un problema»: Bizzarrini había diseñado (¡nada menos!) ‘todo’ un motor de F1… no precisamente ‘muy’ apto para su uso en carretera ni para la producción en serie.

c Paolo Stanzani…

el ‘domador’.

Uno —otro— de los más reputados ingenieros de Lamborghini, se encargaría de ‘civilizar’ el V12 manteniendo, eso sí, sus excepcionales prestaciones, haciendo más agradable su conducción —por elasticidad a bajo y medio régimen—; así, sus 280 CV a 6.500 vueltas, se mostraron más que suficientes para impulsar al 350 GT hasta los 250 por hora de punta.

c Lanzado… a la fama.

El primer ejemplar del 350 GT se entregó al batería Giampiero Giusti (natural de Livorno), en esos momentos en la cima del éxito con «I 5 di Lucca», banda posteriormente convertida en «Quartetto di Lucca», considerado como uno de los grupos de jazz más importantes de Italia. Formado a finales de los 50, no sólo destacaría en el jazz, también en la música pop, lo que les llevaría a participar en el Festival de San Remo; a garbar diversas versiones de los Beach Boys y de Bruo Martino, además de colaborar con Enzo Jannacci.

Esta primera entrega, marcaría el inicio de una estrecha relación entre Lamborghini y el mundo del espectáculo, con multitud de actores y cantantes… convertidos en apasionados clientes de la marca.

Esa misma unidad, hoy convertida en el ‘Lambo’ de producción en serie más antiguo que existe, escrupulosamente restaurado por ‘Polo Storico’ y ganador del concurso ‘Best in Show’ de Lamborghini & Design, organizado en 2019 en Trieste.

c Paul McCartney…

400 GT rojo.

El legendario bajista y vocalista, tanto de los Beatles como en solitario, también es un fiel cliente de ‘Lambo’ desde hace años, con varios modelos en su colección: su 400 GT rojo (1968, chasis nº 1.141), apareció en el vídeo filmado en enero de 1969, coincidiendo con el célebre —último— concierto que la banda ejecutó en la azotea de su edificio (en la londinense Savile Row, 3), además de en otros documentales de los Vétales; McCartney conservó su 400 GT durante una década.

De la música… al cine, la aparición estelar del 350 GT fue en ‘Mátame rápido’ tengo frío, la cinta producida por Columbia Pictures en 1967, bajo la dirección de Francesco Maselli, con Monica Vitti y Jean Sorel a bordo del coche.

c Todo un referente…

hasta los 90.

Desde su debut en 1964, el V12 de Lamborghini acabó convirtiéndose en toda una referencia motorística: elasticidad —por su elevado par—, fiabilidad durabilidad y potencia… claro; la misma unidad, con mínimos retoques, se mantendría en catálogo hasta la década de los 90… ‘subiendo’ hasta los 7 litros de cilindrada y 500 CV, antes de recibir unas importantes modificaciones. Ahora, justo ahora, también ahora... sigue quedando a salvo la magia de Sant´Agata Bolognese; a tiro de piedra de Maranello… para más señas.

Lamborghini V12. La joya… de Sant´Agata
Comentarios