martes. 29.11.2022

La ‘N’ hace referencia a su lugar de ‘nacimiento’: el centro de I+D que Hyundai mantiene en la localidad coreana de Namyang… y al ‘Infierno Verde’ (Nürburgring, ya saben), sede del Centro de Pruebas Europeo de Hyundai Motor, donde se continúa con el desarrollo —y ensayos dinámicos— de la gama N.

Así, la estrecha relación entre las dos ‘enes’ (Namyang / Nürburgring) sienta las bases de un objetivo: placer de conducción. Simbolizando una chicane, el logotipo ‘N’ encarna este aspecto: ágil y divertido de conducir.

El circuito de NürburgringNordschleife fue, y sigue siendo, utilizado para perfeccionar tecnologías de alto rendimiento. El emblemático Infierno Verde, de 20,3 kilómetros y 73 curvas, es también un enorme complejo de competición, donde Hyundai Motor realiza pruebas de durabilidad acelerada: cada coche cubre 480 vueltas a Nürburgring, tanto en seco como en mojado, simulando hasta 180.000 kilómetros de conducción ‘al límite’ (el equivalente al ciclo de vida de un vehículo normal) en sólo cinco semanas.

Así, la combinación de intensas aceleraciones, rápidas deceleraciones y fuertes curvas pone los coches al límite, mientras que las superficies variables, mientras los peraltes garantizan el máximo rendimiento incluso en las condiciones más adversas.

Por su parte, el Centro de Namyang, inaugurado en 1995 en Hwaseong (Corea del Sur), es el corazón de la red mundial de investigación y desarrollo de Hyundai Motor y lugar de nacimiento del i30 N: más de 3,3 millones de metros cuadrados de superficie, con varios centros de diseño e ingeniería, sistemas de propulsión y pruebas de conducción que, además, cuenta con un túnel de viento; a la vez que alberga 34 carreteras (70 kilómetros) incluyendo una pista de alta velocidad de 4,5 kilómetros.

Este ‘hogar espiritual’ de Hyundai N, ha sido clave en el inicio y ampliación de la actual gama de ‘vitaminados’… y los que vengan.

Nacida en Namyang… perfeccionada en Nürburgring
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