lunes. 05.12.2022

Un Octavia... «independiente»

Familiar y aventurero… sin complejos. El fabricante checo del Grupo Volkswagen, arranca el final del verano con una nueva versión todocamino. Estética personalizada, tracción total y mayor distancia libre al suelo para abordar recorridos fuera del asfalto. Su tarifa oscila entre 30.340 y 32.740 euros.
El volante específico, personaliza el interior.

Estética todocamino. También un completo equipamiento y motorizaciones potentes. Podría ser un Octavia, aunque Skoda personaliza tanto el Scout, que ha acabado por convertirlo en un modelo distinto: equilibrado y con evidentes posibilidades de utilización fuera de carretera, trufadas en filosofía familiar, que toma el relevo de un antecesor que desapareció de los catálogos del fabricante checo el año pasado y que, en buena medida, revive la trayectoria del primer Scout lanzado en 2007.

Basado en la también reciente plataforma global MQB del Grupo VW, que reduce pesos e incrementa la batalla y longitud total en una decena de centímetros.

Es verdad que «no dejamos» de estar ante un Octavia Combi, con tracción total merced al célebre embrague Haldex (ahora en su quinta generación), aunque también lo es que el Scout aumenta en 31 milímetros su distancia libre al suelo (171 milímetros totales) lo que, sin llegar a convertirlo en un verdadero off road, sí que permitirá abordar recorridos fuera del asfalto con garantías de éxito… para no quedar «varados».

Eso, y una evidente estética campera: poderoso paragolpes frontal, con las inevitables protecciones inferiores delantera y trasera, las no menos imprescindibles barras de techo, un generoso portón zaguero que aloja 610 litros de capacidad de maletero y un discreto alerón rematando la luneta. Sin olvidar las generosas llantas de aleación de 17 pulgadas, calzadas con neumáticos de 225 en perfil 50 que, en versión M+S, ayudarán también a la utilización del Scout en pistas sin asfaltar, en zonas de barro o sobre hielo y nieve, lo que, como fácilmente puede suponerse, lo convierte en un excelente aliado en los traslados de los aficionados al esquí… aunque para ello falten todavía un par —o tres— de meses.

Además de la aplicación 4x4 Haldex y el diferencial autoblocante XDS, que combinan perfectamente con el cambio automático secuencial DSG de 6 marchas, el abanico motorístico del Scout viene dado por tres tetracilíndricos multiválvulas, dos gasóleos y un gasolina.

En el caso del gasolina —inyección directa y turboalimentado— se trata del conocido 1.8 TSI de 180 CV, exclusivamente unido al cambio DSG que, dada la filosofía del modelo, no contará con una excesiva demanda.

Los que sí lo harán -la demanda, se entiende- serán los dos gasóleos de 2.0 litros y rampa común: el 150 CV, que sólo se venderá con cambio manual de 6 marchas que, merced a la aplicación del sistema «Start&Stop» y el modo ECO, puede presumir de homologar 5,1 litros de consumo medio; los mismos que el techo de gama, el 2.0 TDI de 184 CV solidarizado con la caja DSG6.

El completo equipamiento de serie (climatizador bizona, pantalla táctil, control de crucero…) puede redondearse con opcionales tan sofisticados como los faros bi-xenón, tapicería combinada en piel y Alcántara, el detector de fatiga y el selector de conducción «Driving Mode», éste último con la razonable tarifa de 105 euros.

Un Octavia... «independiente»
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