jueves 20/1/22

Todo un icono en Audi, la tracción Quattro supuso toda una revolución en las carreras; por mucho que, al principio… pocos —casi nadie— creyesen en ella.

Nadie se había planteado —entonces— competir con un coche de tracción total; según las convenciones de la época —mediados los 70—, el sistema aumentaba la ‘romana’ del coche, repartía la potencia y comprometía la fiabilidad.

Nadie, tampoco nadie, creía que un sistema 4x4 aguantase las exigencias de un coche de rallyes.

Por si faltaba ‘algo’, también el reglamento deportivo prohibía esta adaptación; pero, a instancias de Audi, la Federación Alemana de Automovilismo solicitaba (1977) a la FIA (Federación Internacional del Automóvil) autorización para que se permitiesen los vehículos de cuatro ruedas motrices en Mundial de Rallyes; un par de años después (1979) ‘la biblia’ del automovilismo deportivo, el «Libro Amarillo» (Anexo J… ya saben) de la FIA… permitió su participación.

Paralelamente, Audi trabajaba en su «Proyecto 262», tendente a la creación de un coche deportivo con tracción total. Tres jóvenes ingenieros se ponían manos a la obra: Walter Treser (responsable del proyecto), Jörg Bensinger (comprobación de trenes de rodaje) y el mismísimo Ferdinand Piech (responsable técnico de la empresa).

A finales de 1980, en el Rallye del Algarbe, ‘debutaba’ en labores de «Coche 0» con —¡casi nadie!— Hannu Mikkola al volante, el primer Audi Quattro; se tomaron tiempos —oficiosos, claro—, y el resultado no pudo ser más contundente: ¡26 minutos de ventaja!… sobre el vencedor del ralllye.

Al año siguiiente (1981), Audi ya participaba en el Campeonato del Mundo de Rallyes con un Quattro para, a renglón seguido (1982) alzarse con el título de Marcas; ‘remachado’ por el finés Mikkola con el títullo de Pilotos en 1983.

En 1984… doblete: Pilotos para el sueco Stig Blomqvist y Marcas para Audi, con la versión de batalla corta Sport Quattro, seguida, en 1985, de la evolución Sport Quattro S1 de 476 CV… ¡ya entonces!

En 1987, el germano —¡otra leyenda!— Walter Röhrl firmaba la victoria en la subida a Pikes Peak, al volante de un S1 especialmente modificado para la peculiar carrera estadounidense… broche de oro para unos apasionantes años de rallyes en la trayectoria deportiva de los ‘Cuattro Aros’.

Quattro. Una idea… genial (controvertida… al principio)
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