domingo 26/9/21

A renglón seguido… el icónico 917

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Si el 356 SL Coupé marcó el camino, pocos tan recordados como el 917 KH (cola corta), con el que Porsche firmaba su segunda victoria general en Le Mans hace medio siglo: un peso ligero absoluto (780 kilos en báscula, frente a los 800 de ‘romana’ prescritos entonces por la reglamentación federativa) por, entre otras cosas, su avanzado chasis tubular de magnesio; Helmut Marko y Gijs van Lennep, otro par de leyendas en la nómina de Zuffenhausen, recorrieron los 5.335 kilómetros totales de carrera a una media de 222,3 por hora, un récord que se mantuvo durante 39 años, hasta que lo batió el Audi R15.

El siguiente capítulo victorioso lo escribirían el 936/81 Spyder (2.65 litros biturbo de 620 CV), ganador de la general en 1981 (Jacky Ickx y Derek Bell), y el ganador de clase 924 GTP.

Hace cuatro décadas, Walter Röhrl (campeón mundial de rallyes) y Jürgen Barth (vencedor de Le Mans) comenzaban una ‘misión secreta’: el prototipo 924 GTP Le Mans avanzaba las líneas maestras del futuro 944, animado por un nuevo motor de 2.5 litros; aquel curioso dúo de pilotos terminarían séptimos al término de las 24 Heures, ganando tanto la clase GTP como el premio al menor tiempo de parada en boxes: «Cuando pienso en aquella carrera del 81, automáticamente me siento cuarenta años más joven —sostiene Röhrl… con una sonrisa—, los demás competidores me superaban durante el día pero, por la noche, sólo veían mis luces traseras; como piloto de rallyes, estaba acostumbrado a una visión clara de lo que sucedía en la oscuridad».

En 1986 y 87, Hans-Joachim Stuck se convertiría en el rey del ‘efecto suelo’ al volante del 962C oficial de ‘Porsche AG’, el coche con chasis de fondo plano (controvertido en ocasiones) diseñado por Norbert Singer, tan rápido como delicado de conducir: «Cuanto más rápido te mueves con un

coche de ‘efecto suelo’, más agarre tienes», recuerda el ganador de Le Mans en 1987 que, junto con Derek Bell y Al Holbert, lograría —lograrían— ganar la carrera con 20 vueltas de ventaja sobre el segundo clasificado, el 962C de ‘Primagaz Compétition’ (Lässig-Yver-de Dryver).

Por cierto… once años después, con el 911 GT1 (1998), Singer firmaría su decimosexta participación, y también última victoria general, como ingeniero jefe de Porsche… sobre la pista de Le Mans.

En los años siguientes… otro hito: los 919 Hybrid, con los que el fabricante firmaría triplete en lo más alto del podio: 2015, 2016 y 2017.

A renglón seguido… el icónico 917
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