jueves 19.09.2019

cartas al director

Por algo se empieza


oy paseando por las calles de León para hacer la compra mañanera. Siento picor en la garganta; lo de siempre. Cojo un caramelo que siempre llevo en previsión; sin azúcar, sin gluten y no sé cuántas cosas más. Después de varios intentos consigo quitarle la envoltura. ¡Mira que lo complican ahora!; a los caramelos de antes era fácil quitar las dos envolturas que tenían: la primera retorcías al contrario los dos externos y la segunda se soltaba ella sola; es que ahora te ves obligado a llevar unas tijeritas para abrir los caramelos, los paquetes de galletas, las pilas para la radio, y así un montón de cosas. Y no digamos las cajas de los medicamentos; antes traían sus solapitas fáciles de abrir; ahora vienen pegadas, para que después, si no se te ha roto, puedas convertir los cartoncitos en solapitas. Eso sí, no falla, siempre las abrirás por el lado donde está la sábana del prospecto. Mientras voy chupeteando el caramelo que me alivia el picor, sigo con el plastiquito de la envoltura retorciéndolo entre los dedos hasta encontrar una papelera. Sé que no es mucho, pero por algo hay que empezar para mantener a León limpio; otras veces recojo las dichosas bolsas de papel, los catálogos, de publicidad, los pañuelitos de papel que tanto afean y contaminan las aceras; muchas veces al lado de las papeleras.


Bueno, a lo que voy, llego a la papelera y dejo caer el plastiquito; pues la ley de Murphy se cumple, y el dichoso plastiquito baja revoloteando ¡y cae fuera de la papelera! Me agacho y el móvil que llevaba en el bolsillo de la camisa resbala y por su propio peso se estampa contra el suelo; menos mal que son casi irrompibles.


Pues, así y todo, por un León limpio, seguiré haciéndolo, no sólo con los mínimos plastiquitos, sino con las otras cosas que los guarros arrojan al suelo. No es mucho, pero con mis modestas acciones colaboro por la limpieza del medio ambiente, contra la contaminación y hasta con el cambio climático; a lo mejor alguien sigue mi ejemplo.


PRISCILIANO CASTILLO

cartas al director
Comentarios