domingo 15.09.2019
TRIBUNA

El CO2 marroquí no contamina, el del Bierzo sí

El CO2 marroquí no contamina, el del Bierzo sí

El Bierzo ha sufrido en los últimos años enormes mazazos y amargas decepciones que se han saldado con la pérdida de miles de empleos y la destrucción de casi todo nuestro tejido empresarial y económico. Una pérdida que habría removido los cimientos sociales y políticos de haberse producido en otras zonas de España o de Castilla y León. Y lo peor es que la sangría no ha concluido: el último episodio es uno de los más terribles y dolorosos de cuantos han golpeado a este maltrecho territorio que es El Bierzo.

Hace unos meses, Coalición por El Bierzo, a quien represento, tanto en el Ayuntamiento de Ponferrada como en la Diputación Provincial, hizo públicas las intenciones de la eléctrica Endesa de desmantelar la central de Compostilla II, en Cubillos del Sil. Una parte importante de la sociedad y de los medios de comunicación bercianos, así como miembros de la Junta de Castilla y León criticaron nuestro alarmismo, asegurando que ese desmantelamiento afectaba sólo a los grupos I y II. Unos días después se conoció la decisión de Endesa de cerrar definitivamente Compostilla II, por lo que cabe inferir que cuando se desmantelen los grupos I y II el proceso se extenderá al resto de los grupos. Sin embargo ahora todos callan.

Con la llegada al Gobierno de España de Pedro Sánchez se ha desvelado la nueva estrategia en materia energética, que viene dictada por uno de los personajes más siniestros y dañinos de la política nacional: la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera.

A día de hoy, con los trabajadores de las contratas acampados heroicamente a las puertas de Compostilla II, chupando agua y frío para defender un sueldo que les permita mantener a sus familias, nos golpea la realidad de un gobierno traidor a los trabajadores y al país a los que dice defender y nos enteramos de que «España comienza a comprar electricidad a Marruecos justo cuando activa una central de carbón de 1,4 GW».

Mientras «España ha dado la puntilla a la minería de carbón desde el pasado día 1 y está en proceso de cierre de sus centrales térmicas que se irán apagando en el periodo 2020-2025», Marruecos acaba de inaugurar una central térmica ultramoderna de nada menos que 1,4 Gigawatios (varias veces más grande que la de Compostilla II).

Así que ahora España le compra a Marruecos energía producida con el mismo carbón que no se puede quemar aquí en El Bierzo, porque la ministra Ribera ha dicho que el CO2 que emite Compostilla II acelera el cambio climático.

Claro, Marruecos «no está en el sistema ETS europeo de derechos de emisiones de carbono y por tanto su producción térmica es mucho más barata que la española. No paga precio del CO2». Para la ministra Ribera el CO2 que emiten los vecinos no produce cambio climático, sólo el que se produce en El Bierzo.

El fin del carbón y el cierre de las térmicas no es sólo una ocurrencia de Ribera, también lo propuso Podemos, cuya candidata para Ponferrada ya estuvo entrevistándose con los trabajadores de las contratas acampados frente a Compostilla II. Además, también Ciudadanos ha propuesto el cierre inmediato de las térmicas, aunque de momento sus representantes no se han atrevido a personarse en Cubillos.

Me gustaría saber cómo explican que el carbón no se pueda quemar aquí por el dichoso CO2, pero sí se puede quemar en Marruecos, destruyendo de paso la economía, el empleo y los símbolos de identidad de las comarcas mineras y, por ende, de El Bierzo.

Y a todo esto, Endesa sigue esquilmando los recursos hídricos del río Sil para producir energía hidroeléctrica a través del Canal de Cornatel, cuya concesión explota, dejando agotado el pantano de Bárcena, mientras la Confederación Hidrográfica del Miño Sil solo se preocupa de que los agricultores ahorren agua en el Canal Bajo de El Bierzo, para que Endesa genere la energía que no produce con carbón, pero que nos cobra a todos los españoles a precio absolutamente abusivo: «El precio de la electricidad se dispara un 40% en las primeras semanas de 2019 con respecto al año pasado».

Quiero hablar de autorresponsabilidad, un concepto que no es meramente teórico, sino que tiene importantes consecuencias prácticas: Cuando nuestros representantes públicos toman decisiones erróneas y lesivas para nuestros compatriotas, debemos recordar que los hemos elegido nosotros. Pueden habernos engañado, y todo hace pensar que lo han hecho, pero empeñarse en elegir una y otra vez a los mismos que nos han engañado es en buena medida culpa nuestra. En unos meses los españoles volveremos a acudir a las urnas para elegir representantes locales, autonómicos y europeos. Hay gran probabilidad de que volvamos a elegir a quienes nos han engañado de forma dolorosa con este asunto del carbón y con otros igual de importantes. De nosotros depende que eso no se repita.

Es muy fácil echarse encima de un gobierno porque le vende a Arabia Saudí unas armas que pueden ser utilizadas en la guerra de Yemen. Pero, para mí, traicionar a los mineros, a los bercianos y a todos los habitantes de las cuencas mineras de España, como lo están haciendo esta ministra, este Gobierno y los partidos que les sustentan y los que les ríen las gracias, es algo tan grave o más. Es utilizar las armas de la economía y del empleo contra nosotros, algo que solo puedo calificar de criminal.

El CO2 marroquí no contamina, el del Bierzo sí
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