domingo 15.09.2019
LA VELETA

El temor de Rajoy

No es de extrañar el temor del presidente Rajoy respecto a la posición que pueda tener el futuro líder del PSOE con respecto a Cataluña. El presidente ha dejado dicho que espera que sea quién sea quien se convierta en secretario general del PSOE mantenga la línea de acuerdos que hasta ahora han mantenido PP y PSOE. De manera que los tres candidatos socialistas, sea cual se el elegido, no deberían de prometer una piel de oso que aún no han cazado cuando afirman con gran desparpajo que hay que convertir España en un Estado federal, o contraviniendo lo dictaminado por el Tribunal Constitucional señalan a Cataluña como nación.

En realidad en lo que se refiere a Cataluña el discurso de los tres candidatos, con algún matiz, va en la misma línea. De manera que antes de que nadie nos embarque al resto de los ciudadanos en un cambio en el modelo de Estado se debería de estar muy seguro de las ventajas y no dar por hecho nada, o sea no dar por hecho que los independentistas catalanes van a renunciar a la independencia.

Me sorprende que los dirigentes socialistas, incluidos los tres candidatos, aún no hayan comprendido que lo que está llevando a la irrelevancia al PSC no es otra cosa que su afán de jugar un partido que no les corresponde como compañeros de viaje de los independentistas. Es absurdo competir en el terreno del soberanismo o del independentismo defendiendo posiciones que nada tienen que ver con el socialismo, recordemos que el socialismo es internacionalista no nacionalista. Los votantes soberanistas o independentistas a la hora de votar darán su voto a los partidos declaradamente independentistas y no a quienes juegan a ser comprensivos con el independentismo.

Creo que los dirigentes del PSOE no terminan de comprender que si han ido perdiendo la confianza de los ciudadanos es porque han apostado por políticas económicas propias de la derecha y por su ambigüedad y debilidad respecto a la idea de España. En cualquier caso ninguno de los tres candidatos está en disposición de prometer algo que no pueden hacer en solitario que es modificar la Constitución, por más que repitan como si de un mantra se tratase que el problema territorial pasa por el Estado federal. La realidad es que el Estado federal no es asimétrico, sino que supone café en tazas iguales para todos, algo que vienen rechazando los partidos nacionalistas. De manera que los candidatos a secretario general del PSOE no deberían de insistir en que la solución al problema independentista pasa por el Estado federal porque eso sólo sería así, repito, si CiU y PNV, estuvieran de acuerdo. Lo peor que le puede pasar al PSOE es que sus dirigentes, sobre todo el que sea elegido secretario general, continúen nadando entre dos aguas porque eso lo único que hace es fomentar la desconfianza de los ciudadanos en la capacidad de los socialistas para continuar siendo un partido vertebrador de España.

El temor de Rajoy
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