jueves 22.08.2019
FUERA DE JUEGO

Huella en el espejo

Probablemente, si buena parte de quienes ocupan escaños en las cámaras de los parlamentos no tuviesen tan inmaculado su expediente de cotizaciones a la Seguridad Social nunca se habría aprobado lo del fichaje laboral con la huella para todos, con ese ansia irrefrenable ya vista en tantos aspectos por igualar lo distinto. Este verano, a uno le caerán 30 años de laboreo, casi todo en lo privado salvo una breve pero apasionante etapa de becario en la radio pública. Y muy pronto, en aquellos remotos tiempos, empecé a escuchar unas palabras que me suponían un misterio hasta que sin llegar a preguntar alguien las explicó en mi presencia: hacer meritorio.

Dice la sabiduría popular que no es lo mismo ser que estar, ni mucho menos lo de dormido o durmiendo, o más groseramente que... lo ejercido en presente que el mero ‘gerundio’.

Ya se sabe que el horario no hace al fraile y que como los indios de la conferencia de ese vídeo que tanto ha circulado por whatsapp es mejor desconfiar de las vedettes que exhiben palmito para hacer como el hijodalgo del Lazarillo, que intentaba aparentar lo que ni era ni tampoco llegaba a hacer.

Temo que en el país de la picaresca la medida de la huella tenga pocos visos de realismo. Hace pocos días se conocía que habían descubierto a unos empresarios quitando la ropa a un trabajador moribundo para que no se viese que era un accidente laboral. Por eso, donde incluso se ha cotizado como picador/a sin haber entrado nunca en una mina lo del ser y el estar es complejo. Como en la política, que vive momentos decisivos, para determinar quién está y con quién.

Nuestro presidente autonómico Herrera, tras tropecientos años, ‘se aparece’ de nuevo estos días. En pleno tsunami general de su partido, quizá producto de la inacción de quienes vivían en la poltrona de la inercia heredada, vuelve a la vía del verso suelto. Más críticas veladas... sin mirarse a ese espejo que pide a otros. Se descuelga del barco de Casado, al que apoyó frente a Sáenz de Santamaría, a la que habían votado los militantes. Eso sí, sin bajarse del sillón, lo que le empuja a que el 26-M sea un plebiscito sobre su mandato. Sólo una sorpresa mayúscula impedirá la victoria socialista. Y fichará con la huella hasta el último día porque privó a su sucesor en el PP del altavoz que suponía la Presidencia. Los que duden que miren a Pedro Sánchez y lo que se puede hacer en 8 meses de poder...

Huella en el espejo
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