miércoles 29.01.2020
CORNADA DE LOBO

Manque pese

Volví a Cataluña por cuatro días en 1988, veintiún años después de dejarla tras la mili, a Barcelona esta vez, como único oyente en una reunión de directores de grandes centros culturales europeos que dirigió Vidal Beneyto (lo pedí, les di pena y me invitaron porque lo que yo dirigía entonces era un centrín provincianote de ridículo presupuesto, Pallarés)... y volví admirado por los lazos y correspondencia que Pallarés pudo establecer con La Rochelle, la Bienale de Venecia, el Pompidou, la Gulbenkian de Lisboa... y por cómo funcionaba la diputación de Barcelona, que fue la anfitriona, una diputación con sólo competencias en cultura, patrimonio y poco más; para el resto ya tenían a la Generalitat, que al catalán no le gusta duplicar funciones y gastos... y cómo funcionaba aquello, cuánta cosa producía y de qué manera servía su área de Recursos Culturales... diseñaban, editaban y hacían hasta los muebles de sus instalaciones culturales, o sea, por el libro... «Más vale hacer que mandar».

A la vuelta le dije al presidente Alberto que obligara a sus diputados a darse una vuelta por allí tomando notas. Naturalmente, no prosperó mi moción, aquí mandaban otras inercias y prisas para intervenir hasta en competencias impropias y repartiendo en calculada rebatina los dineros con tal de ampliar la influyente red clientelar y política que proporciona este organismo (lo sabía muy bien Isabel Carrasco, que no acabó mal con su partido como todos los presidentes provinciales anteriores porque ella logró ser también la presidenta del suyo, unificando y potenciando así el concepto de empresa y mostrador... eso era lo que le valía).

De los catalanes, manque pese, hay muchas cosas que admirar y copiar: el cuidado de su tierra, el «todos a una» (o a dos), su laboriosidad, su burguesía culta, su formalidad comercial... y hasta ese 3% de comisión que ha venido mordiendo allí el pelotón del pelotazo puyolés, pues gracias a esa formalidad suya es siempre el 3% y no como aquí, que puede ser el 5 o el 8 o el 15%, depende de la tarta y del voraz.

Insisto: copien de esas diputaciones... sin tanto presupuesto y competencias, su corrupción es menos abultada.

Manque pese