domingo 17.11.2019

Por fin se hace justicia

Hace años, por un azar del destino, tuve la enorme suerte y el gran honor de conocer a Paulina Nistal y su obra en aquel pequeño centro que, cuando lo visité, me produjo un impacto similar al de mi primer día en el berlinés Instituto Max Planck.

Aquella humilde institución me abría sus puertas al tiempo que mi corazón se preparaba para albergar una serie de sensaciones difícilmente explicables, pero que trataré de resumir diciendo que, profundamente emocionado, solo acerté a ir abrazando a los empleados y voluntarios que, correctamente uniformados, esperaban mi llegada.

Meses después, cumpliéndose el adagio que refiere la facilidad de venta del buen paño, me resultó muy cómodo defender ante la tristemente desaparecida Fundacion Antidemencias Al Andalus, su candidatura a “Mejor Asociación Iberoamericana de Enfermos de Alzheimer”, pues en mi vida había conocido un fenómeno de tal envergadura llevado a cabo con el solo esfuerzo de una buena cantidad de personas liderado por Paulina.

Muchas han sido las oportunidades en las que, a partir de entonces, he tenido la suerte de colaborar con aquel proyecto y, bien lo sabe Dios, todas ellas me han proporcionado una enorme satisfacción.

Hoy estoy muy feliz porque, si bien ni el mismo Cristo fue profeta en su tierra, Paulina ha obtenido el reconocimiento a su labor desde el más alto organismo a nivel rural, la Excma. Diputación Provincial de León que, al nombrarla “Mujer Rural 2019” solo hace JUSTICIA, así, con mayúsculas, como ella merece.

Por fin se hace justicia
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