miércoles 29.01.2020

TRIBUNA | ¡Quiero justicia, Señor!

Se cumple el bicentenario de nacimiento de José Zorrilla, quien entre otras obras, nos dejó: A buen juez, mejor testigo. Don Diego, caballero, juró casarse con doña Inés. Se fue a Flandes y al regreso no quiere cumplir su juramento y doña Inés queda para vestir santos, se mete monja y don Diego, arrepentido de su promesa, termina en un convento. En este país con tantos juramentos de ser fieles en el ejercicio de su cargo, hay muchos políticos, jueces, que podrían terminar en el cenobio para purgar sus culpas, pero ni siquiera.

 

Un periódico de tirada nacional informa que hay unos quinientos, entre políticos y empresarios, implicados en asuntos de corrupción, de los que parece que, unos treinta, están en prisión, el resto, andan sueltos, paseando sus correrías por toda la geografía española. Yo no sé si estos políticos cuando llegaron al poder lo hicieron para robar. Puede ser que no, sin embargo, cual Evas, cayeron en la tentación y abrazaron al poderoso caballero don dinero. No pretendo criticar a los jueces, no pretendo criticar a los gobiernos, no, ni mucho menos interpretar la justicia. Ni soy juez, ni sé de leyes y, como leguleyo, no tengo ni idea de si esto es justo, injusto, si se aplica el Código Civil, el Penal, el Administrativo o el Mercantil y, como dijera el filósofo, yo solo sé que no sé nada.

 

Ahora bien, como ciudadano de a pie, de tertulia de tasca, de conversación del pensionista y haciéndome eco de aquel estilo teresiano: “yo escribo como habla el pueblo”, me limito a hacerme preguntas. ¿Hay justicia en este país? ¿Se administra justicia en este país? ¿Somos todos iguales ante la ley? Y repito, soy libre para pensar y, como ignorante en leyes, puedo hablar y comentar. La corrupción ha invadido el suelo patrio. Los políticos se rindieron a los pies de los grandes empresarios a cambio de obras cuantiosas, dádivas, viajes, gastos superfluos, pagos de comuniones, bodas, juergas nocturnas, diurnas y toda clase de bacanales. Miles de millones de pesetas, de euros, de dólares, se embolsaron los que juraron ser fieles en el ejercicio de su cargo

 

El ránking se lo lleva Andalucía, le sigue, Valencia, continuando con Cataluña. Es decir, todos los políticos del resto han metido la mano, en la gatera, a unos se la han cogido, a otros ni se la cogerán. Me pregunto ¿por qué Granados, Correa, el Bigotes, Crespo, Munar, Gerardo Díaz Ferrán están en la cárcel y el resto, no? Respuesta, son asuntos juzgados o bien implicados y se les mete bajo cubierta para que no se fuguen. Ya hemos administrado justicia y los jueces dictaron veredicto, justo, injusto, allá sus conciencias. Y ¿qué pasa con los Pujol, senior, junior, hijos etc. etc.? Debieron robar a manta. Lo del tres por ciento durante veintidós años, debe suponer miles de millones de pesetas, de euros, de dólares, robaron, prevaricaron, alevosía, nocturnidad y andan todos sueltos, el honorable en la calle. Banca catalana, la asaltan, la roban, y no hay culpables. En Andalucía, se dice que se estafaron tres mil millones de euros, EREs, cursos de formación, y nadie está en la cárcel, ni hay preventivos, sí implicados y ahora por fin condenados. Una juez instruye el caso y otra la sustituye y dicen que lo trocea. Chaves y a Griñán. Ahora una juez ya no les imputa en los cursos de formación, mil millones de euros, ¿quién los guindó? ¿Quién firmó? Los perros andan sueltos. En Galicia hay enchufes, contrataciones, operaciones policiales. Todo tiene un nombre en los escándalos de las tramas gallegas. A unos les llaman: El Cura, el Puñales, Garbancito, el Pintor, Pokemon, denominación de Abrelatas, conseguidores, trúhanes, adjudicaciones de obras etc. etc. Todos navegando por las rías gallegas. ¿Quién es el culpable? Ni se sabe. Todos sueltos. En Asturias, operación Marea. El Musel debió costar para hacer diez puertos más. Todos corriendo por las calles de Vestusta, y la Corrida de Gijón etc. etc. En Castilla y León abierta investigación por los sobrecostes del inmueble Perla Negra, muchos millones más de lo que vale sin que mediase concurso y los perros siguen ladrando y el dinero ¿quién se lo llevo? Y todos en la calle. Integrantes de la Fiscalía de Murcia, que ha destapado decenas de casos de corrupción de los principales partidos políticos, han sufrido varios ataques en los últimos meses y las moscas siguen volando sobre la carne podrida.

 

Caso Brugal en Alicante, en el que se investigan delitos de soborno, extorsión y tráfico de influencias en la adjudicación de contratos públicos en concursos de gestión de los servicios de recogida de basuras, recalificaciones urbanísticas etc. Y todos tostando el cuerpo al sol.

 

En Aragón, la construcción y gestión de la Plataforma Logística de Zaragoza (Plaza), un mayúsculo escándalo de presunta malversación de caudales públicos que podría alcanzar los 100 millones de euros. Y todos los gatos están sueltos. La alcaldesa de la Muela, está en la cárcel porque debió de robar el patrimonio de su ayuntamiento y medio Aragón.

 

Un total de 24 cargos públicos de Castilla-La Mancha fueron procesados por delitos de corrupción desde julio de 2015 a septiembre de 2016 y como el Guadiana, desaparecen. Y mucho más que no se sabe.

 

Y las ardillas subidas en los árboles. Y otros comentarios, tertulianos de radio, de televisión comentan y qué pasa con los terroristas se equiparán en penas a los que roban ¡qué vergüenza! ¿Qué sale más barato matar a un guardia civil, a un policía nacional o a cualquier agente del orden público o a la mujer, a la vecina, que robar?

 

Y no digamos los políticos catalanes atentando contra la unidad de España. Ahí están, que si se inhabilitan, que si no. Que, si aplicamos la Constitución, que no la aplicamos. Estos jueces, este Gobierno qué débiles son. Se les encoge la entrepernera y se quedan sin sus atributos como al eunuco.

 

Como ciudadano de a pie no entiendo nada, soy ignorante, pero, me sigo preguntando ¿Se aplica la justicia? ¿Es igual para todos? ¿Por qué unos están en la cárcel y otros, no? ¿Qué privilegios tienen unos y otros no? Y no digamos el caso Faisán el chivatazo, los etarras huyen y se diluyó y nadie es culpable. Y el caso 11-M, que si desapareció la mochila, que si desaparecieron las pruebas etc. Resulta que ciento noventa muertos y hay un solo morico en la cárcel y los autores intelectuales ¿dónde están? Ni se sabe, y si se sabe, el ciudadano normal podría pensar que es un asunto de Estado muy grave y, vamos, romperíamos todo el sistema político de este país.

 

Al menos don Diego y doña Inés se metieron en un convento por no cumplir un juramento y a toda esta tropa, ¿a dónde la metemos? ¿La justicia es independiente? ¿Los jueces son neutrales? Como ciudadano de a pie, no entiendo nada y clamo ¡Quiero justicia Señor!

TRIBUNA | ¡Quiero justicia, Señor!