sábado 24.08.2019
CUARTO CRECIENTE

Veinte nombres

Un comerciante, un panadero, un sastre, dos zapateros, un carpintero, cuatro obreros, tres mineros y un carbonero, dos mecánicos, un chófer y tres jornaleros. Son las profesiones que tenían los veinte hombres de Bembibre y otras localidades próximas del Bierzo Alto que hace ochenta y dos años, un 5 de mayo de 1937, murieron fusilados después de un consejo de guerra que los condenó en Ponferrada a la pena máxima. Veinte hombres acusados de rebelión por el bando que se rebeló contra la Segunda República.

Qué paradoja.

De madrugada fusilaron al alcalde, Arturo García Alonso, que corría así la misma suerte, la misma desgracia, que los últimos regidores republicanos de Ponferrada y de Villafranca del Bierzo, asesinados el verano anterior, a los pocos días y a las pocas semanas del golpe de estado que encerró a España en cuarenta años de oscuridad. Al último alcalde republicano de Bembibre lo habían detenido entrado el mes de diciembre de 1936, ocultó en una cuba vacía, en la casa de su vecino.

Fusilaron también al teniente de alcalde, Leoncio Fernández. Al presidente de la Casa del Pueblo, Ramón Marqués, que estaba encamado en su casa y no había huido. Al presidente de Izquierda Repúblicana, Adolfo López, aunque insistiera en que había dimitido quince días antes de la rebelión. Fusilaron al juez municipal, Eugenio Álvarez, nombrado por el Frente Popular. Asesinaron también, frente al paredón, de madrugada, al guardia municipal de campos Fernando Arias, al conductor Antonio Díaz García y al sevillano Antonio Díaz Gómez. Y a Jesús Ferrero, a Luis García y a Baldomero González, a Manuel López, a Francisco López, a Baldomero Marqués y a Santos Molinero. También murieron ajusticiados —aunque esa palabra no les hace justicia, claro— Serafín Silván, Benito Sobrín, Miguel Valcarce y Gaspar González; un «peligro social» y «un imbécil» y «un cretino», según escribió de él el sacerdote Ricardo Montiel. Y no se libró del asesinato Antolín Toribio, el minero que huyó a Asturias y fue herido dos veces antes de ser detenido en Vigo y dar comienzo con su arresto a todo el proceso.

Veinte hombres. Veinte nombres. Va siendo hora de que algún lugar de Bembibre los recuerde.

Veinte nombres
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