domingo 25.08.2019

El zorro y el delfín

La campaña termina y una siente un ligero alivio porque, la verdad, hace tiempo que me perdí entre tanto acto electoral, tanto discurso y tanto argumentario. Ya no sé bien lo que dicen unos y otros. Se acerca el momento de ir a las urnas y a mi casi nada me ha quedado claro.

No sé si soy yo o son ellos. Quizás sea por mi falta de interés o por lo aburridos que resultan unos y otros, pero el caso es que si tengo que resumir las ideas de los distintos partidos políticos creo que no paso la prueba. Quizás recuerde algo de Vox por ser el más polémico, como el fichaje de Rafa Lomana, por ejemplo. Tampoco mucho más.

El problema es que no consigo fijar mi atención en lo que dicen. Lo que más me ha interesado es lo del zorro y el delfín. No es el título de una fábula infantil, sino las descripciones de Pablo Iglesias y Albert Rivera sobre si mismos. Al parecer, en un programa de radio, al líder de Podemos le tocó comparar a los candidatos a La Moncloa con animales. «Un zorro o una zorra, por ser un animal astuto que compensa la falta de fortaleza con el ingenio», dijo sobre sí mismo. El presidente de Ciudadanos, por su parte, que también estuvo en el mismo programa, se ve «como un delfín, por ir delante de los demás».

Es curiosa la imagen que los políticos tienen sobre si mismos pues, en la mayoría de los casos, no tiene nada que ver con el sentir general. La gente está cansada de sus historias y de sus discursos, que ya apenas calan. Lo que dicen se pierde entre tanto ruido. No se oye claro. Deberían preocuparse por eso, porque mucha gente no quiere ir a votar, porque la ultraderecha va ganando terreno (no sólo aquí, sino en todo el mundo) y porque lo suyo, de verdad, ya no interesa.

Supongo que también ellos estarán cansados, pero también intuyo que creen que llegar a la presidencia del Gobierno merece cualquier esfuerzo. La campaña es agotadora para todos, más cuando hemos tenido otra hace meses.

La política española tiene un problema (o muchos) y no veo que la solución esté cerca. Agotamiento y desinterés son sus principales enemigos, no el contrario. S

El zorro y el delfín
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