martes 15.10.2019

De las 132 minas que llegó a tener León sólo 15 permanecen en activo

Nueve de ellas son de carbón, el resto explotan caliza, sílice, mercurio, wolframio y arenisca.

maría carnero | león

La minería ha jugado un papel crucial en el desarrollo económico de la provincia de León, donde la extracción de tanto de minerales como de metales, hulla o de calizas ha dado soporte a las empresas más importantes de este territorio.

Según el mapa del Patrimonio Industrial Minero de Castilla y León, presentado recientemente por UGT, la provincia leonesa llegó a tener 132 minas repartidas por todo el territorio, de las que actualmente sólo permanecen en activo 15, mientras que el resto están abandonadas o destinadas a otros usos.

De todas ellas, 83 son de carbón, diez de hierro, ocho de wolframio, seis de mercurio, cinco de cobre y cuatro de cobre. El resto eran yacimientos de materiales tan variados como el plomo, el zinc, el cobalto, el sílice, la caliza, el arsénico o el cinabrio.

De las 15 que actualmente se conservan en activo, según los datos aportados por el sindicato, nueve siguen siendo de carbón, en lugares como La Ercina, Fabero, Prado de la Guzpeña, Sabero, Torre del Bierzo y Villablino, dos son de caliza, en Cistierna y La Ercina, mientras que el resto son de sílice (Boñar), mercurio (Los Barrios de Luna), arenisca (La Ercina) y wolframio (Ponferrada).

Según el último informe del el Instituto Geológico y Minero de España, la provincia leonesa cuenta con la mayor reserva de hulla y antracita del país, al alcanzar los 1.341 millones de toneladas en las cuencas de Villablino, El Bierzo y el Norte de León. En el caso de la pizarra, España ocupa el primer lugar en el mercado mundial de esta piedra, y León acapara el 33% de la producción nacional.

El informe también se refiere al abandono de la producción de talco en 2010, último año de actividad de la mina leonesa, cuando produjo algo más de 40.000 toneladas, el 77% de la producción nacional.

Para intentar dar una segunda oportunidad a todos estos enclaves que durante han servido para dar sustento económico a las cuencas, y con los que se ha logrado un beneficio económico que ha redundado en toda la provincia, UGT ha elaborado un estudio, —que ya obra en manos de la Consejería de Cultura y Turismo—, que bajo el título estudio Turismo Industrial en Castilla y León: potencial segunda oportunidad para áreas industriales mineras en declive trata de poner en valor estos yacimientos.

El secretario de Política Sindical, Industrial y Empleo de UGTCyL, Raúl Santa Eufemia, presentó recientemente los detalles de esta propuesta que «pretende dar una salida a las cuencas mineras y la posible clausura de las centrales térmicas distribuidas por León y Palencia, aprovechando como alternativas turísticas que generen recursos económicos, las rutas de senderismo y bicicleta, así como el patrimonio paisajístico y monumental de cada comarca y municipio».

La web del sindicato inluye un listado detallado en el que se catalogan todos los bienes industriales mineros de Castilla y León clasificados por comarcas, municipios, tipo de recursos y estado actual de la explotación. El mapa está accesible desde los dispositivos móviles e incluye un filtro para acotar la búsqueda de los bienes por categorías.

El Inventario de patrimonio industrial de Castilla y León se compone de 240 Bien Industrial Minero (BIM), siendo León y Palencia las provincias que agrupan al 74,28% de estos recursos.

Los primeros estudios geológicos realizados en León en 1936 evidenciaron ya la enorme riqueza mineralógica de la provincia, en especial en las cuencas de Matallana, Santa Lucía y Ciñera de Gordón, Sabero, Villablino, La Magdalena, Valdesamario y El Bierzo.

A la cabeza de España

Desde principios del siglo XX las empresas mineras de León, Palencia y Asturias comienzan a despuntar a nivel nacional. En el caso de la provincia leonesa irrumpen compañías como Hulleras de Ciñera, Hullera Vasco-Leonesa, Hulleras de Matallana, Sociedad Oeste de Sabero y Hulleras de Sabero y Anexas. Ninguna de ellas existe actualmente, de hecho la última que ha entrado en liquidación es la Hullera Vasco Leonesa.

Durante la década de los sesenta y setenta la Minero Siderúrgica de Ponferrada se reveló como la empresa privada de carbón más importante de España. En noviembre de 2008 se fusionaron, bajo el nombre de Coto Minero Cantábrico, la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) con la empresa asturiana, con sede en el municipio de Cerredo, Hullas del Coto Cortés y otras pequeñas explotarciones, todas ellas bajo la tutela del grupo de Vitorino Alonso.

El triste declive de toda esta actividad minera ha dejado tras de sí un inmenso patrimonio industrial, que en la mayoría de los casos sucumbe a la decadencia y el abandono. De hecho sólo dos de ellos goza de la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), como es el caso de la Ferrería de Blas, en Sabero, comlejo que además acoge El Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León, y el Pozo Ibarra, buque insignia del grupo Ciñera hasta su cierre en 1996, que pese a la figura de protección, está siendo objeto de un injustificado desmantelamiento de sus instalaciones.

De las 132 minas que llegó a tener León sólo 15 permanecen en activo