sábado 24.08.2019

El 31% de las auditorías proceden del sector maderero

Actualmente, el sector de la madera para construcción representa el 31 % del total de empresas certificadas, seguidas por el de los aserraderos y rematantes con el 30,5 %, el de las artes gráficas (el 16,3 %), y el de pasta y papel (el 13,9 %).

Es el caso del grupo Garnica Plywood, líder mundial en la fabricación de tableros contrachapados, y que tiene una planta en Valencia de Don Juan. Esta empresa tiene más de 364 hectáreas certificadas en distintos puntos de la provincia de León, para la extracción de maderas con las que fabricar contrachapados que exporta a diversos países para la producción de caravanas, barcos o muebles, entre otras aplicaciones.

El interés de las empresas por certificar los montes en los que trabajan y dotar de sellos de calidad sus productos obedece al creciente interés de los consumidores por la sostenibilidad de los bienes que adquieren, y exigen información y garantías de compromiso con el medio ambiente.

Los productos de origen forestal, como la madera, el papel, el corcho, las setas o las resinas, que cuentan con su sello de certificación garantizan a los consumidores que están comprando productos de bosques gestionados sosteniblemente. De esta forma, los compradores pueden ayudar a combatir la corta ilegal y fomentar las principales funciones que juegan los recursos forestales como contribuir al mantenimiento de numerosos ecosistemas y a la diversidad biológica. Además refuerzan el sustento económico de muchas poblaciones rurales.

Para la concesión del certificado es necesario superar el proceso de auditoría realizado por la entidad acreditada elegida por la empresa. La validez del certificado es de cinco años, con auditorias de seguimiento anuales, para verificar el cumplimiento de los requisitos.

El 31% de las auditorías proceden del sector maderero