lunes. 30.01.2023

El agua de Luyego de Somoza continúa contaminada de cenizas del incendio en el campo de tiro del Teleno que quemó a finales del mes de agosto casi 4.000 hectáreas del interior y el exterior del área militar. Los habitantes de la localidad están perdiendo la paciencia porque desde las lluvias del mes de octubre, de manera intermitente, tienen que abastecerse de agua embotellada repartida por el Ayuntamiento de Luyego, mientras ven cómo las impurezas de los arrastres del área calcinada estropean lavadoras y otros electrodomésticos.

Ante la inquietud vecinal por las incomodidades diarias ante la falta de agua potable de calidad, el Ministerio de Defensa «debe agilizar la puesta en marcha de la solución transitoria que, nos consta, está estudiando la Dirección General de Infraestructuras del Ministerio de Defensa», aseguran desde la Asociación Teleno Libre. «Los habitantes de Luyego desconocen la alternativa que baraja el ministerio para el filtrado de cenizas y en qué punto de la tramitación se encuentra», subraya Teleno Libre, a quien «la falta de comunicación de Defensa con nuestros pueblos no nos coge de sorpresa sabiendo de la opacidad con que actúa en todo lo relacionado con el único campo de tiro militar habitado de España».

En Luyego, la Junta Vecinal, que es quien tiene las competencias del abastecimiento de agua, se ve obligada a limpiar de cenizas y restos de la erosión acelerada del suelo para que no se atasquen los filtros de la captación en el río Llamas, que se encuentra en el interior del área militar, cuando las lluvias provocan una crecida del caudal, y el agua llegue en las mejores condiciones al pueblo. «Tendría que ser el Ejército quien la limpiara pero no podemos esperar» a que la lenta maquinaria administrativa del Ministerio «resuelva los trámites», asegura el pedáneo David Prieto..

El alcalde de Luyego, Luis Martínez, avanza que se está barajando, con la Dirección General de Infraestructuras de Defensa, como solución definitiva ante la recurrencia de incendios originados en la zona de caída de proyectiles, un sistema de balsas de decantación y filtrado, una alternativa que «requiere una obra de calado, de la que ya hemos hablado con la ingeniera» del ministerio.

Pero mientras se pone en marcha el proyecto definitivo, se están buscando soluciones transitorias «aunque las tengamos que hacer nosotros», puntualiza el regidor. Las posibilidades pasan por colocar bollas de geotextil para filtrar sedimentos finos, como son las cenizas, en la captación del río Llamas; otra alternativa es excavar «un pequeño pozo cerca del río para coger agua de la capa freática», explica Luis Martínez; o incluiso utilizar «una potabilzadora móvil que se puede transportar en un todoterreno», describre el alcalde.

No obstante, para las tres poblaciones afectadas —Luyego, Boisán y Filiel—, la Dirección General de Infraestructuras de Defensa, en colaboración con los ayuntamientos y las juntas vecinales, «está buscando la solución definitiva» a los problemas que genera el campo de tiro en las captaciones de agua, señala la diputada provincial Carolina López, que es quien mantiene hilo directo con el ministerio.

El agua de Luyego sigue contaminada, según Teleno Libre
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