jueves 26/11/20
Vinos

La Albarín se sobrepone a una vendimia a la baja en la DO León con 2,8 millones de kilos

Imagen de racimos de la variedad de uva Albarín en un viñedo de Valdevimbre. DO LEÓN
Imagen de racimos de la variedad de uva Albarín en un viñedo de Valdevimbre. DO LEÓN

La Denominación de Origen León cerró la vendimia 2020 con 2.816.453 kilos de uva recogida, lo que supone una importante caída respecto al año anterior (3.483.508). La bajada en la cantidad de uva certificada, en una cosecha que fue abundante, viene marcada por la contención de las bodegas en sus previsiones de elaboración ente el volumen acumulado por la caída de las ventas como consecuencia de la pandemia y la incertidumbre por sus imprevisibles consecuencias sociales.

Frente al descenso generalizado en todas las variedades, la Albarín (para vinos blancos) se sobrepone a la tendencia y aumenta su producción en 85.000 kilos, llegando a los 330.000, lo que permitirá poner en el mercado alrededor de 400.000 botellas. Esta variedad autóctona ya supone el 11,72% de la producción total.

Según la valoración realizada desde el Consejo Regulador de la DO León, condicionadas por los volúmenes acumulados en las bodegas como consecuencia de la caída del consumo durante los meses de confinamiento social —el periodo de mayor demanda de los vinos de la DO León— y el cierre del canal Horeca (hostelería, restaurantes y cafeterías) durante es mismo periodo —«la barra más que la restauración es nuestra mejor salida»—, las previsiones de calificación realizadas se cumplieron casi con exactitud al haberlas situado entre los 2,75 y los 3,00 millones de kilos de uva. Esas reservas en bodega que posibilitan prolongar la presencia en el mercado de los vinos de 2019, todavía en plena vigencia en el caso de los jóvenes y con extraordinaria aptitud para la crianza en el de los tintos, y la incertidumbre del sector —de toda la sociedad en general— por las imprevisibles consecuencias y condiciones que imponga la pandemia desatada por el coronavirus, han mermado la demanda de uva por parte de los elaboradores y los han llevado a adoptar una actitud de cautela y responsabilidad por el temor a poner en peligro la viabilidad de las bodegas.

Vinos de León

El ajuste al máximo de la cantidad de uva certificada de la que habrían de proveerse los elaboradores en una cosecha paradójicamente muy buena en calidad y cantidad (era la prevista como la de la recuperación del viñedo tras las desastrosas y prolongadas heladas de 2017), que habría de devolver al Consejo Regulador a cifras por encima de los cuatro millones de kilos, saldó la campaña con poco más de 2,8 millones de uva certificada (-19,4% respecto a 2019), una cantidad suficiente para garantizar la presencia de sus vinos en la calle en unas condiciones de mercado normales.

En esta merma de producción calificada, señalan desde la DO, influyeron también las medidas adoptadas por las administraciones central y autonómica al incentivar la cosecha en verde para contener los excedentes a nivel nacional y a las que se acogieron algunos viticultores en una mala campaña para la actividad.

El análisis de los datos de producción por variedades revela, una vez más, la firmeza de los enólogos y elaboradores en su apuesta por las dos variedades de uva autóctonas que aportan singularidad, carácter y distinción a los vinos de la Denominación de Origen León. En un escenario de contención generalizada, la Albarín vuelve a ganar aceptación y aumenta en 85.000 kilos su producción (330.000, 11,72% del volumen total, frente a 205.440 de 2019), lo que permitirá poner en el mercado alrededor de 400.000 botellas. «Su crecimiento es realmente llamativo y su valoración en el mercado sigue escalando en la misma medida, en buena parte a costa de la Verdejo, que pierde la mitad de su aprecio (154.000 kilos, 5,45%, frente a los 322.440 de 2019).

La Prieto Picudo, variedad estrella de la DO León para rosados y tintos, mantiene su nivel por encima de los 2,2 millones de kilos (79,30% del total, frente a los 2,6 millones de 2019); lo pierde sin embargo la Mencía (sólo 22.000 kilos, 0,79%, frente a los 38.500 de 2019) y, en mayor medida, la complementaria Tempranillo (sólo 65.000, 2,3%, frente a los casi 268.000 de la vendimia anterior). De la otras variedades complementarias, sólo la blanca Godello mantiene su presencia con 10.010 kilos (0,36%)..

La Albarín se sobrepone a una vendimia a la baja en la DO León con 2,8 millones de kilos
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